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Entrevista:BERNARDO ESTRADA | Profesor en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz | LA RIQUEZA DEL PASADO | MAÑANA, EL TOMO 8 DE LA HISTORIA UNIVERSAL DEDICADO AL AUGE DEL CRISTIANISMO

"Cristianismo y judaísmo fueron al principio una sola religión"

EL PAÍS ofrece mañana, domingo, por 9,95 euros, al adquirir un ejemplar del diario, el volumen octavo de la Historia Universal. El tomo, de 520 páginas y profusamente ilustrado, rastrea los orígenes del cristianismo, las persecuciones, la tolerancia y la libertad que, sucesivamente, fueron disfrutando los conversos a la nueva fe mientras convivían con los paganos dentro del Imperio Romano. Con el paso de los primeros siglos, el cristianismo constituyó un Estado en tiempos de san Gregorio Magno.

El sacerdote Bernardo Estrada, profesor de Nuevo Testamento en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, en Roma, explica el proceso por el que una pequeña secta judía, los cristianos, se extendió a todo el Imperio Romano y a la Europa bárbara.

Pregunta. ¿Cuál era la situación de los primeros cristianos tras la crucifixión?

Respuesta. Eran pocos e ignorados. En el Imperio Romano no se sabía nada de ellos. Todo se circunscribía a Palestina y en concreto a Jerusalén, donde unas personas comenzaron a proclamar que Jesús de Nazaret, crucificado por el procurador Poncio Pilato bajo el imperio de Tiberio, era el hijo de Dios y había resucitado.

P. Los primeros cristianos, obviamente, eran de religión judía.

"Pablo cristianizó a los paganos y comenzó a preguntarse por qué tenía que imponerles usos judíos como la circuncisión"

"El primer Papa que afirmó su autoridad sin que nadie la discutiera fue san León Magno, casi 300 años más tarde que san Pedro"

R. Sin duda alguna. Cristianismo y judaísmo fueron hasta finales del siglo I prácticamente una sola religión. El cristianismo era en cierto modo una parte del judaísmo que proclamaba a Jesucristo como Mesías. Roma seguía una política religiosa que podríamos llamar sincretista, ya que todos los cultos terminaban siendo asimilados por el imperio. El problema con el judaísmo y el cristianismo consistía en que eran religiones monoteístas y rechazaban las otras divinidades. Eso, para el imperio, significaba un desbarajuste. El problema se acentuó cuando aparecieron emperadores que se hacían venerar como dioses: la negativa cristiana a rendirles culto provocó las grandes persecuciones.

P. ¿Cómo había desembarcado en Roma el cristianismo?

R. Los primeros en llegar fueron judeo-cristianos que por circunstancias privadas se establecieron en Roma. Suetonio, el historiador romano, dice que Claudio expulsó a los judíos a mitad del siglo I porque causaban tumultos en la ciudad, a causa de sus divergencias sobre un tal Cresto, que probablemente fuera Cristo.

P. ¿Qué tipo de vida colectiva llevaban los primeros cristianos?

R. Los judíos se reunían en casas particulares. La sinagoga apareció en los siglos I y II. El sábado, tras la lectura bíblica judía (Antiguo Testamento), los judeo-cristianos se quedaban para una lectura adicional, normalmente una carta de Pablo o "las memorias de los apóstoles", y luego celebraban la eucaristía. Así surgió el culto eucarístico: a la lectura judía se añadió otra y la fracción del pan para conmemorar la pasión y muerte de Cristo.

P. ¿Cómo empezó a extenderse el cristianismo entre los romanos?

R. Los cristianos, como los judíos, se distinguían por su rectitud moral, y eso atraía a los paganos, cuyas costumbres eran bastante disolutas. Pablo cristianizaba a esos paganos y comenzó a preguntarse por qué tenía que imponerles usos judíos como la circuncisión.

P. Eso provocó un concilio en Jerusalén bastante tormentoso.

R. El Libro de los Hechos habla de un concilio de los primeros apóstoles, se cree que hacia el año 50, donde se discute si es necesario el judaísmo para ser cristiano. Al final se impuso Pablo y se hizo inevitable la escisión entre judaísmo y cristianismo.

P. Situémonos a principios del siglo IV. ¿Cómo habían evolucionado el cristianismo y el imperio?

R. En los siglos II y III, la vida de los cristianos alternó épocas de persecución y de cierta tolerancia. Cuando Constantino, con el Edicto de Milán (314), proclamó el cristianismo como una de las religiones del imperio, los cristianos acababan de sufrir la persecución más fuerte de su historia, la de Diocleciano. Pero justo antes, entre el 260 y el 290, el cristianismo había gozado de un periodo de paz. Alejandro Severo (222-235) permitió el culto público de los cristianos en iglesias.

P. ¿Cómo eran esas iglesias cristianas romanas?

R. Al principio, casas reconvertidas. A partir del siglo V se empezó a celebrar la eucaristía sobre las tumbas de los mártires (generalmente en cementerios judíos, las catacumbas) y surgió el altar como tal. Era una lápida. Poco a poco apareció la arquitectura cristiana, que con la pax constantiniana adquirió un gran auge. La basílica, en su concepción original, era simplemente el lugar donde el emperador recibía audiencias públicas. Había una parte un poco más alta reservada al emperador. La basílica resultó ideal para la celebración cristiana, porque bastaba poner un altar en la zona elevada para tener el presbiterio, donde se situaba el celebrante; la parte donde estaba el pueblo se convirtió en la nave de la iglesia.

P. ¿Por qué Constantino decidió reconocer el cristianismo?

R. Constantino no hizo del cristianismo la religión oficial del imperio, eso sucedió 50 años después con Teodosio el Grande. Pienso que le influyó mucho su madre, santa Elena, que según la tradición se había convertido al cristianismo, fue a Jerusalén, encontró restos de la cruz de Cristo y reconstruyó los lugares de culto cristiano perdidos con la destrucción de Jerusalén en 130.

P. Después de Constantino, ¿cuál fue el proceso?

R. En la época de Constantino el porcentaje de cristianos en Roma debía ser ya bastante significativo. Después del Edicto de Milán se produjo una auténtica explosión. En Asia Menor había una comunidad cristiana muy grande, al igual que en todo África del Norte. Los cristianos norteafricanos debían doblar en número, como mínimo, a los de la península Itálica. La expansión en Europa se debió a los bárbaros, que tras sus incursiones se llevaban consigo las ideas cristianas.

P. ¿Por qué el obispo de Roma se convirtió en papa?

R. Eso es realmente un misterio, porque al inicio del cristianismo existían diversas sedes donde había una cabeza de la Iglesia, un obispo, pero ya se sabía que la sede de Roma era especial. Pedro murió en Roma y los sucesivos obispos del lugar fueron sus sucesores. Clemente Romano e Ignacio de Antioquía hacen ver una afirmación progresiva de la autoridad del sucesor de Pedro. El primer papa (una palabra griega que significa padre) que afirmó su autoridad sin que nadie la discutiera fue san León Magno, casi 300 años más tarde.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de febrero de 2005