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La cifra de fallecimientos se disparó en enero un 43% respecto al año anterior

La epidemia de gripe fue un factor fundamental en el fuerte aumento de la mortalidad

El número de fallecimientos durante el pasado enero aumentó una media del 43% respecto al mismo mes de 2004 en Euskadi. Este incremento no se puede achacar completa ni directamente a la epidemia de gripe, que llegó a alcanzar los 708 casos por cada 100.000 habitantes y saturó las urgencias de los hospitales vascos. Sin embargo, los expertos consideran que la gripe ha sido un factor fundamental en el importante aumento de la mortalidad, al agravar afecciones cardiorespiratorias que ya sufrían personas de elevada edad o pacientes con enfermedades crónicas.

En Vizcaya, los principales registros civiles contabilizaron durante el pasado enero 1.044 defunciones, frente a las 706 del mismo mes de 2004, lo que supone un aumento del 48%. En Bilbao, en concreto, los decesos han pasado de 399 a 547, con un crecimiento del 37%. En Getxo, el porcentaje de incremento ha sido similar (35%), al subir de 26 a 35 fallecimientos registrados.

Pero los saltos más llamativos se han producido en Barakaldo y Galdakao, que albergan los dos hospitales más importantes del territorio vizcaíno. En la primera localidad se han registrado 312 defunciones, frente a las 190 de enero de 2004, lo que arroja una subida del 64%. En la segunda, 150 fallecidos, mientras que en el enero anterior fueron 91. Se ha dado pues un aumento del 65%.

Una situación parecida se ha vivido en Guipúzcoa, donde una ronda por los registros de las localidades más pobladas o con hospitales arroja importantes incrementos de los decesos, que han pasado de 497 en enero de 2004 a 662 durante el pasado mes, es decir, un 33% más.

En San Sebastián se ha saltado de 326 a 416 fallecimientos, lo que significa una subida del 27,6%. Este porcentaje se ha superado en otros municipios. Por ejemplo, en Mondragón. "Sí, este enero han aumentado mucho los fallecimientos. Sobre todo de gente mayor. Yo diría que de 70 años para arriba", comenta una empleada del registro, donde se han apuntado 44 defunciones, frente a las 25 de enero del pasado año, lo que se traduce en un incremento del 76%.

La tendencia se repite en otros pueblos, como Mendaro y Zumarraga, donde se han contabilizado incrementos del 55,5% (de 18 a 28 decesos) y del 39% (de 23 a 32), respectivamente. Y en Pasaia se ha doblado el número de defunciones en enero, pasando de cuatro a ocho.

Vitoria, Amurrio y Llodio han registrado este enero 263 fallecimientos, mientras que durante ese mes de 2004 se contabilizaron en toda la provincia 216, con lo que el aumento se queda en un 21,7%. En el caso de la capital, se ha pasado de 170 a 257 defunciones, con una subida que supera el 51%.

Vacunaciones

Si bien queda claro que el aumento de fallecimientos no está exclusivamente relacionado con el brote de gripe, el doctor Víctor Rubio, de la Red de Médicos Vigía que controla la evolución de la gripe en Euskadi. Rubio anima a las personas mayores a vacunarse. Y es que en su función de médico vigía ha comprobado que "la mayoría de quienes cogen la gripe no está vacunado". En la actualidad, alrededor de un 70% de los mayores de 65 años está vacunado. El resto se resiste. Unos argumentan que nunca han padecido gripe. Algunos tienen "miedo" y otros alegan que la vacuna no les ha resultado efectiva en ocasiones anteriores, según relata Rubio.

"Establecer una relación directa entre la gripe y la mortalidad es complicado", admite el experto. Pero desde su experiencia en el ambulatorio Hermanos Iturrino de Irún, Rubio sostiene que este invierno la alta incidencia de la gripe y de otras afecciones respiratorias ha influido en el incremento de los decesos."La gripe es una infección que, en personas jóvenes, provoca un cuadro que en cinco o seis días se cura. Pero en personas mayores o con otros problemas de salud puede generar una descompensación de las afecciones cardiorrespiratorias que acabe con su vida", explica el médico de atención primaria. La epidemia de gripe de este año alcanzó su pico de incidencia máxima del 9 al 15 de enero, con 708 nuevos casos por cada 100.000 habitantes, el más alto desde 2002. "Esos días coinciden con un mayor número de ingresos hospitalarios y de defunciones", apunta Rubio. El brote fue remitiendo hasta situarse en los 378 casos en la última semana de enero.

Información elaborada con datos de Iñigo Marauri y Pedro Gorospe.

"En los ocho años que llevo en el sectro no había vivido un enero así"

El incremento de defunciones se ha hecho notar en las empresas de servicios funerarios. "En los ocho años que llevo en este sector, no había vivido un mes de enero así", asegura Carlos Bande, responsable de la Funeraria Bilbaína. Aunque la fuerza de la subida ha sorprendido, un repunte sí entraba dentro de las previsiones. "2004 fue un año de baja mortandad y lo habitual es que al año siguiente se produzca un reequilibrio", apunta. Esta empresa, sólo en la capital, ha realizado este enero una media de ocho servicios diarios, dos más que en un enero habitual.

En la funeraria Vascongada, que opera en las áreas de Tolosa, Rentería y San Sebastián, también han notado el aumento de decesos. A lo largo de enero han realizado 271 servicios, lo que supera los ocho diarios, mientras que en ese mismo mes, en 2004 hicieron 195, poco más de seis al día. "Ha muerto sobre todo gente mayor", apunta Amaia Ugalde, portavoz de Vascongada. Y añade que diciembre, enero y febrero siempre son meses más fuertes, "pero no tanto como este enero". Pese al incremento de trabajo, la funeraria no ha tenido problemas de suministro, aunque sí ha padecido esperas en el tanatorio.

Un portavoz de la Funeraria Lauzurica de Vitoria confirmó que los fallecimientos en la capital alavesa el pasado enero experimentaron un importante incremento, coincidiendo con la gripe y un invierno especialmente frío. Pero restan importancia a ambos factores y señalan que, en realidad, se ha producido un salto respecto a noviembre y diciembre, cuando registró una apreciable caída de la mortalidad. "En esos meses estuvimos casi de brazos caídos y, en enero, se recuperó la estadística. Los números no cambian mucho si se toman ciclos de tiempo largos", comenta el portavoz de la funeraria vitoriana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de febrero de 2005

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