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Se busca inmigrante solidario y activo

Alicante ofrece casa y dinero para integrar a universitarios en un barrio

Ser estudiante de la Universidad de Alicante, inmigrante, preferentemente de los países latinoamericanos, del Magreb o de la Europa del Este, y estar dispuesto a colaborar activamente en la vida de un barrio socialmente desestructurado de Alicante, son algunos de los requisitos básicos que se necesitan para beneficiarse del programa de Residencia para la intermediación cultural y rehabilitación en el segundo sector de Juan XXIII. Gracias a esta iniciativa, que comenzará en marzo, ocho alumnos inmigrantes tendrán alojamiento gratuito y una ayuda económica mensual para manutención. A cambio, deberán integrarse en el barrio y participar de las actividades culturales que se organicen.

"Deberán ser jóvenes solidarios, con cierta experiencia en tareas de mediación sociocultural y con una dedicación mínima al barrio en el que residen", explicó Gaspar Hernández, secretario de Cooperación en el campus. En febrero está previsto seleccionar a ocho alumnos que residirán de forma gratuita en tres pisos de protección oficial situados en el barrio Juan XXIII de Alicante, una de las zonas más desestructuradas socialmente. Próximo al campus, el barrio aglutina asentamientos de familias de diversos lugares del mundo y a personas de bajo poder adquisitivo. Para disfrutar de la vivienda y percibir la ayuda económica, los alumnos inmigrantes deberán colaborar con las asociaciones vecinales en actividades culturales y trabajar por la integración de los distintos colectivos.

La Universidad de Alicante firmó en mayo pasado un convenio con el Ayuntamiento, a través del Patronato de la Vivienda, y con el Centro de Estudios para la Inmigración que perseguía fomentar la intermediación cultural y la rehabilitación de este barrio de la zona norte. "Debe ser gente activa, que participe y organice actividades culturales para los vecinos y que se implique", comentó Juan Carlos Ramos, del secretariado de Cooperación.

Cada alumno deberá destinar unas ocho horas semanales a actividades en beneficio del barrio. A cambio percibirán unos 450 euros, de los que 150 serán para gastos propios y el resto para la manutención y gastos del hogar.

Además, el Patronato de la Vivienda, del Ayuntamiento de Alicante, cede tres pisos, ubicados en las calles de Arciprestre de Hita y Jorge Manrique, y donará una cuantía de 150 euros mensuales por vivienda. Mientras, el Centro de Estudios para la Inmigración se encargará de gestionar las viviendas y promover la integración de los estudiantes y los vecinos.

Hasta el 5 de febrero los alumnos inmigrantes de la Universidad de Alicante podrán recoger en la Oficina de Cooperación, en el Aulario II, su solicitud para acogerse al programa y deberán entregarla en el registro general, en el rectorado. Las ayudas las recibirán entre marzo y septiembre. Una de las condiciones que el jurado tendrá presentes en la selección es la vinculación de los aspirantes a proyectos de cooperación al desarrollo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 31 de enero de 2005