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Bono ha ultimado en Venezuela la venta de buques y aviones militares

El protocolo de cooperación de Defensa se firmará en unos dos meses

El ministro de Defensa, José Bono, ha ultimado en Venezuela "un protocolo de cooperación militar en materia de defensa de alto interés económico para los astilleros y empresas aeronáuticas españolas", según aseguró ayer la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega. Bono permaneció en Venezuela 36 horas, el miércoles y jueves pasados, en un viaje que el presidente Zapatero calificó de "discreto, no secreto".

El propio ministro anunció ayer en Valencia que ha solicitado comparecer en la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados "para dar cuenta detallada, precisa y minuciosa de un viaje que realicé de manera discreta para alcanzar un objetivo que, sinceramente, creo haber logrado en su totalidad en beneficio de los intereses de España".

Bono salió a última hora del martes de Madrid y regresó el jueves por la noche, sin que se informara públicamente del viaje. Durante su estancia en Caracas, cenó con el presidente venezolano, Hugo Chávez, y se entrevistó con su canciller, Alí Rodríguez Araque, y con el ministro de Energía y Petróleo, Rafael Darío Ramírez Carreño. A pesar de la premura del viaje, que coincidió con la gira latinoamericana del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, fuentes de Defensa indicaron que el acuerdo no se firmará antes de dos meses.

Este plazo permitirá concretar las ventas que hará España a Venezuela y calmar los recelos de Colombia, cuyo presidente, Álvaro Uribe, visitará España entre los días 7 y 9 de febrero.

Los astilleros militares de la empresa pública Izar están pendientes de que la Armada venezolana se decida a adquirir tres o cuatro patrulleras de altura o corbetas ligeras, mientras que la empresa aeronáutica europea EADS ha ofrecido a Caracas aviones de transporte militar fabricados en España por CASA.

Durante su visita a España, en noviembre pasado, Chávez anunció que a principios de este año encargaría a los astilleros civiles de Izar la reparación de un petrolero de la compañía estatal Petróleos de Venezuela, y sugirió que podría contratar

la construcción de uno o dos buques de transporte de hidrocarburos.

Recelos de Colombia

La vicepresidenta Fernández de la Vega insistió en que el acuerdo que se negocia con Venezuela es similar a los suscritos con Colombia y Chile, en un intento por disipar los recelos de Bogotá. Las relaciones entre los dos países vecinos, habitualmente tensas, se han deteriorado tras la reciente detención ilegal en Caracas de Rodrigo Granda, dirigente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

El malestar de Colombia se explica además porque el Gobierno de Zapatero revisó el acuerdo suscrito en diciembre de 2003 por el Ejecutivo de José María Aznar, que preveía la cesión de 46 carros de combate AMX-30 y 20 obuses a Colombia, lo que Venezuela interpretó como una escalada armamentista en la región.

Bono, sin embargo, siempre dijo que la cesión de los carros de combate era inviable porque España carecía de ellos en las condiciones de operatividad en que se había comprometido a cederlos. Durante su visita a Colombia, en septiembre, Bono acordó con Uribe sustituir los tanques y obuses por dos aviones de transporte C-212-100 medicalizados. Fuentes militares colombianas informaron ayer de que el buque Buenaventura ha zarpado ya hacia la isla canaria de La Palma para recoger los dos aviones donados por España, informa Efe.

Estaba previsto que Zapatero hiciera una escala en Venezuela para entrevistarse con Chávez durante la gira que esta semana le llevó a Brasil, Argentina y Chile. Al final, renunció a verse con Chávez y envió en su lugar al ministro de Defensa. El viaje de Bono ha sido denunciado por el PP, que lo considera otro desaire hacia EE UU, cuya nueva secretaria de Estado, Condoleezza Rice, criticó duramente a Chávez durante su ratificación por el Senado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de enero de 2005