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El helicóptero turístico de Barcelona varía su ruta para evitar molestias

El servicio se aleja de Sants y otros barrios y aumenta la altura

Más alto y más lejos. El helicóptero turístico de Barcelona se ha visto obligado a modificar su ruta y a volar 300 metros más alto por las quejas vecinales por el ruido. "Se ha modificado en parte el circuito para evitar posibles molestias a vecinos de la zona del Tibidabo, Vallvidrera y Sants", explicó Andreu Grau, director de operaciones de la empresa Cat Helicòpters, que inició el pasado 14 de julio estos viajes panorámicos por la ciudad. Diez minutos de vuelo a 800 metros de altura cuestan 80 euros por persona.

Para el turista, el viaje con BCNSky Tours es una breve experiencia, pero intensa. Lentamente el aparato se eleva en dirección al mar, donde gira para seguir la línea del litoral: Fórum, torre Agbar, Sagrada Familia, parque Güell, zona del Tibidabo y Diagonal. Otro giro para dirigirse al Camp Nou, al Anillo Olímpica y vuelta al helipuerto.

Sin embargo, los movimientos de este pájaro metálico, que pesa más de 1.000 kilos, no han dejado a nadie indiferente. La Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB) mostró su preocupación cuando empezó el servicio porque, a su juicio, estos paseos aéreos comportan un riesgo para los ciudadanos e introducen una nueva fuente de ruido y molestias en una ciudad muy castigada por la contaminación acústica. "Si la media de ruido diurno que marca el Ayuntamiento es de unos 65 decibelios, nuestros picos son inferiores", explicó Grau. Ya en 1992 se había inaugurado un servicio similar, pero cerró por la falta de permisos y las protestas vecinales.

"Barcelona es una ciudad con una geografía muy especial y el ruido sube mucho. Creo que en un lugar con tantos miradores es innecesario. No es lógico que por 80 euros se tenga que molestar a centenares de personas; además, siempre hace el mismo recorrido", se quejaba una vecina de Can Caralleu.

Más de 5.000 personas han utilizado este servicio desde el pasado verano. El 90% de los pasajeros, de momento, son barceloneses, de acuerdo con datos de Cat Helicòpters. Las grandes ciudades turísticas, como Londres o París, ofrecen vuelos turísticos en helicóptero desde hace años. En Las Vegas, por ejemplo, el viaje incluye la ceremonia de la boda, el pastor y espacio para cuatro testigos.

Cat Helicòpters acaba de inaugurar una nueva ruta aérea a Montserrat, que vale 240 euros y tiene una duración de media hora. "Para evitar quejas de los religiosos nos mantenemos a una distancia de 1.500 metros del monasterio", tranquiliza Grau.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de enero de 2005