Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

El día después de la Copa del América

El presidente del puerto propone un nuevo corredor entre Valencia y Sagunto para mantener el liderazgo comercial

La elección de Valencia como base de los equipos que disputarán la regata por la posesión del trofeo de la Copa del América, la Fórmula 1 de la vela deportiva, fue un auténtico regalo para los promotores comerciales del puerto. Rafael Aznar, presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia, destacó ayer cómo el evento deportivo "pone en el mapa del mundo" a Valencia y refuerza la internacionalización de la marca Valenciaport. "Una noticia amable", que intereserá a mil millones de personas en todo el mundo hasta 2007, según los expertos, identificará al Puerto de Valencia con la regata de mayor prestigio internacional.

El Puerto de Valencia ya es líder en tráfico de contenedores en todo el Mediterráneo, por encima incluso de Génova. Y la apuesta por sostener el crecimiento y el liderazgo se plasmó hace tres años en un plan de expansión que prevé la ampliación de la zona comercial de los puertos de Valencia y Sagunto. El primero destinado al tráfico interoceánico. El segundo, a recorridos más cortos.

El Puerto de Valencia goza de una situación geográfica de privilegio. Está más cerca que cualquiera de sus posibles competidores, desde Barcelona hasta Génova o Marsella, de la ruta directa entre el estrecho de Gibraltar y el Canal de Suez. Y ha hecho los deberes. Ha mejorado su eficiencia, ha incorporado una plataforma informática para agilizar el servicio y contará en breve con una amplia zona de actividades logísticas.

La Copa del América "redondea" la proyección de la marca, explicó Aznar en una conferencia dictada por invitación de la Real Sociedad Económica de Amigos del País. La ampliación de la zona comercial convivirá con la recuperación de la primera dársena del puerto, de 250.000 metros cuadrados, como puerto deportivo de lujo. Incluso generará una segunda dársena, de 300.000 metros cuadrados, entre la bocana del canal que se construye como salida directa a mar abierto de los yates de regata y el futuro dique norte de la ampliación de la zona comercial.

El Puerto de Valencia será accesible por igual para contenedores, yates de superlujo y vecinos de la ciudad. El Puerto de Sagunto también incorporá una dársena deportiva sobre el dique norte de la ampliación prevista hace tres años.

Los preludios de la regata constituyen un intervalo feliz. La Autoridad Portuaria de Valencia incorporá sin mayor esfuerzo la responsabilidad social corporativa a las etiquetas de calidad o respeto medioambiental que ya acumula.

Pero Aznar, ingeniero de Caminos y vinculado al Puerto de Valencia desde 1974, deslizó ante numerosos representantes de la sociedad civil valenciana, que es peligroso "dormirse" y que "el día después" de la Copa del América es fundamental acometer las obras para convertir las instalaciones portuarias de Valencia y Sagunto en un auténtico megapuerto en 2015.

Tales obras incluyen, según anticipó Aznar, "un corredor" entre ambas localidades que "afectará a la fachada marítima". El presidente de la Autoridad Portuaria evitó ser más explícito. "Ahora, con la Copa del América no debemos hablas de esas cosas", se excusó.

Pero anticipó que la intervención tiene un presupuesto de 2.500 millones de euros, que las tres quintas partes deben proceder de financiación pública, que el Puerto de Valencia dispone de fondos y garantías para acometerla y, sobre todo, que renunciar al impulso de una infraestructura que aporta más a la riqueza regional que el sector del calzado y tanto como el sector textil sería un grave error. "El puerto es un magnífico instrumento, un puente de conexión con un mundo en el que, por cada dólar que se produce, 75 centavos se generan en el Pacífico", concluyó Aznar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de enero de 2005