Dimiten los dos cargos del grupo socialista de Sevilla denunciados por tráfico de influencias

Los coordinadores municipales aseguran que renuncian para no dañar a su partido

José María Castro Buján y Angel Cervera Grajera, coordinadores del grupo municipal del PSOE sevillano, anunciaron ayer su dimisión tras haber sido acusados por la oposición de tráfico de influencias, aunque aseguraron que "nunca han influido en el proceso administrativo del Ayuntamiento de Sevilla". Ambos cargos de confianza consultaron su decisión con el alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín.

En un comunicado, ambos coordinadores aseguraron que han sido objeto "de una clara maniobra política que buscaba como única finalidad desgastar al Gobierno de la ciudad, debilitar al grupos socialista y desprestigiar la vida pública en general".

Fuentes socialistas indicaron que Castro y Cervera han tomado esta decisión por no poder soportar la "presión" a la que se han visto sometidos tras sendas denuncias del PA y a que no estaban dispuesto a "contribuir a poner de moda el lema paro, despilfarro y corrupción" como el que los populares pusieron en circulación durante los últimos gobiernos de Felipe González. La actuación de ambos cargos fue respalda por la ejecutiva provincial del PSOE el pasado miércoles que consideró que las denuncias eran "una cortina de humo" del PA.

El coordinador del grupo del PSOE, José María Castro, ha sido acusado porque su mujer facturó más de 400.000 euros al Ayuntamiento por obras realizadas a través de dos empresas, y el coordinador técnico del PSOE Angel Cervera, de haber cobrado una factura personal de 600 euros por trabajos realizados en el Distrito Macarena, donde su mujer preside una asociación vecinal. "Hemos tomado la decisión de presentar nuestra renuncia de forma irrevocable en nuestras tareas en el grupo socialista", decisión que comunicaron al alcalde.

Sin razón "objetiva"

En el comunicado, aseguran que "nunca" han ocupado puestos de "decisión institucional ni de posible influencia en el proceso administrativo del Ayuntamiento de Sevilla". Afirman que su comportamiento fue "acorde a la legislación vigente", que "siempre" han actuado de "forma ética". "Nuestra decisión se debe exclusivamente a la responsabilidad que tenemos con nuestra organización y la tomamos sin que haya ninguna razón objetiva para ello".

Ambos cargos de confianza basan también su decisión en que no quieren que se utilice políticamente sus nombres para que PA y PP "puedan continuar con su campaña miserable, hipócrita e infame de difamación y desprestigio del PSOE de Andalucía, de la política en general y de las instituciones que nos gobiernan en particular". También se consideran "injustamente perseguidos" por los que "sin duda son los auténticos maestros de la inmoralidad y la corrupción".

La oposición no se dio por satisfecha con las dimisiones. La portavoz andalucista, Paola Vivanco, interpretó que las renuncias "dan la razón" al PA, exigió "responsabilidades políticas" y opinó que el alcalde está "bajo sospecha. Para el portavoz del PP, Jaime Raynaud la decisión de Castro y Cervera llega "tarde y mal", ya que a su juicio, lo que debería de haberse producido "es un cese fulminante" por parte de Monteseirín, al que acusó de "dejación de funciones", en lugar de "esperar a que presenten su dimisión", según Europa Press.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 22 de enero de 2005.

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