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Storaro, Barceló y Moneo, en la programación de 2005 de la sala Kubo del Kursaal

"La creatividad es la única cura para la depresión", ha declarado en alguna ocasión el fotógrafo italiano Vittorio Storaro, quien abrirá el próximo 18 de enero la programación de 2005 de la sala Kubo, ubicada en el Centro Kursaal de San Sebastián. Y lo hará con una muestra multimedia de imágenes, escritos y proyecciones que relacionan fotografía, cine, arte y filosofía. En definitiva, el resultado de más de treinta años de investigación de un profesional que tiene en su haber tres premios Oscar, por Apocalipse Now, Reds y El último emperador.

La sala Kubo-Kutxaespacio del arte inicia así su quinto año de andadura, que en mayo continuará con una exposición de Miquel Barceló. El artista mallorquín mostrará algunos de sus trabajos más recientes, en forma de pinturas de gran y mediano tamaño y dibujos. No faltarán imágenes sobre su nuevo trabajo para la catedral de Palma, donde ha elaborado un mural de cerámica en el que recrea la parábola de la multiplicación de los panes y los peces.

El arquitecto Rafael Moneo se encargará de tomar el relevo allá por agosto. La sala de exposiciones albergará un monográfico sobre los proyectos museísticos y culturales que ha diseñado el profesional navarro, entre ellos el propio Kursaal. Habrá un espacio especial para dar a conocer los detalles de su último proyecto para San Sebastián: la iglesia del futuro barrio de Riberas de Loiola.

El año concluirá con la tercera muestra del proyecto Arte para un siglo, en el que se podrán ver creaciones abstractas y figurativas del periodo comprendido entre los años 1940 y 1975. Habrá piezas de las colecciones del Centro de Arte Reina Sofía, que se completarán con obras pertenecientes a la Kutxa.

Estas cuatro exposiciones se sumarán a las quince que ya han pasado por la sala Kubo y a las que han asistido casi 585.000 personas. Las más visitadas han sido La tierra vista desde el cielo, del fotógrafo Yann Arthus-Bertrand, y la dedicada al modisto Cristóbal Balenciaga.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de enero de 2005