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Necrológica:

Shirley Chisholm, la primera congresista negra, 'una mujer con agallas'

Shirley Chisholm, la primera congresista negra y la primera mujer que intentó alcanzar la nominación a la presidencia demócrata, murió el pasado sábado en Ormond Beach, Florida. Tenía 80 años. Había padecido varios infartos cerebrales recientemente.

Chisholm fue una persona franca, una férrea educadora que entró en la política y rompió las barreras de raza y de género al convertirse en un símbolo nacional de la política liberal en los años sesenta y setenta. A lo largo de los años, algunas de sus declaraciones enfurecieron a la clase dirigente, como en 1974 cuando afirmó que existía "una corriente de resistencia" a la integración "entre muchos negros que viven en áreas donde se concentra la pobreza y la discriminación", incluyendo su propio distrito de Brooklyn.

"Ya veremos. Puede que se arme una buena", declaró después de ganar su escaño en el Congreso en 1968 con una victoria inesperada en el Distrito Electoral número 12 de Brooklyn. Su lema en las primarias, en las que había derrotado a otros dos candidatos, fue "sin vender y sin jefe". "A los líderes del partido no les gusto", dijo Chisholm en aquella época. Pero cerca del 80% de los votantes registrados en el distrito -que incluía a su propio barrio, Bedford-Stuyvesant- votaron demócrata. "Me he convertido en un personaje histórico y soy muy consciente de ello", dijo a The Washington Post pocos meses después de ganar el escaño.

Pronto empezó a cuestionar el sistema de antigüedad de la Cámara, que la había relegado al Comité de Agricultura, un cargo que ella consideró incongruente para una representante de un distrito urbano como el suyo. "Al parecer, en Washington lo único que sabían de Brooklyn era que allí había crecido un árbol", afirmó en unas declaraciones de la época. "Solamente habían sido elegidos para el Congreso nueve negros, y esos nueve debían ser utilizados con la mayor eficacia posible".

Contó que el portavoz de la Asamblea Legislativa, John W. McCormack, le había dicho que "fuera un buen soldado" y aceptase el cargo en Agricultura. En vez de hacerle caso, dirigió un bombardeo parlamentario al presidente del Comité de Medios y Arbitraje del Congreso, Wilbur D. Mills, encargado de otorgar los cargos para los comités. Pronto fue reasignada, primero al Comité de Asuntos de los Veteranos de Guerra y finalmente al Comité de Educación y Trabajo.

El haber obtenido un mejor cargo no hizo que fuera menos acerba sobre el funcionamiento de Washington. "Nuestra democracia representativa no funciona", escribió en un libro de 1970 para cuyo título tomó prestado su lema de campaña, "porque el Congreso que se supone que tiene que representar a los votantes no responde a sus necesidades. Yo creo que la razón principal de que suceda esto es que está regido por un grupito de viejos".

En 1972, cuando se presentó a las primarias presidenciales, no esperaba alcanzar la nominación demócrata que, en última instancia, recayó en George S. McGovern. "Algunos consideran mi candidatura como una alternativa y otros como un gesto simbólico o una maniobra para hacer que otros candidatos empiecen a plantearse temas reales", dijo en aquella época. No ganó ni una sola primaria, pero en 2002, afirmó que su campaña había sido un "catalizador necesario para el cambio".

También era consciente de su estatus de mujer dedicada a la política. "Siempre he encontrado más discriminación por ser mujer que por ser negra", aseguró a Associated Press en diciembre de 1982, poco antes de abandonar Washington para dedicarse a la enseñanza en el Mount Holyoke College de Massachusetts. "Cuando me presenté para el Congreso y cuando me presenté a la presidencia, encontré más discriminación por ser mujer que por ser negra. Los hombres son hombres".

Shirley Anita St. Hill Chisholm nació en Bedford-Stuyvesant el 20 de noviembre de 1924. Su padre trabajaba en una fábrica de bolsas y su madre era costurera y asistenta. Estudió en el Brooklyn College, donde ganó premios de debate. Algunos le decían que debía pensar en hacer carrera en la política.

Pero antes fue docente de una guardería y obtuvo un título de maestra por la Universidad de Columbia. Como directora de la guardería Friends Day en la sección Brownsville de Brooklyn y del Centro de Atención Infantil Hamilton-Madison del bajo Manhattan, llegó a ser ampliamente conocida como una autoridad en educación primaria y bienestar infantil.

Entre 1959 y 1964 fue asesora de educación en la división de atención diurna de la Junta de Bienestar Infantil de la ciudad. Pero sentó las bases de su carrera política trabajando como voluntaria en la sede de un club y con organizaciones como la Liga Política de Bedford-Stuyvesant y la Liga de Mujeres Votantes.

Así que cuando decidió presentarse para la Asamblea del Estado de Nueva York en 1964, aseguró que la decisión había sido muy sencilla: "La gente me quería".

Se trasladó a la Cámara cuatro años más tarde, el año en que el presidente Lyndon B. Johnson decidió no presentarse a la reelección. Un año más tarde, confirmó su fama de independiente al apoyar a John V. Lindsay, que se presentaba a la reelección a la alcaldía de Nueva York como candidato del Partido Liberal.

En 1982, el clima político había cambiado y Chisholm dejó Washington tras siete legislaturas en la Cámara. Afirmó que los legisladores "moderados y liberales" estaban "huyendo para ponerse a salvo de la nueva derecha". Añadió que no quería pasar a la historia como "la primera congresista negra de la nación" o, como dijo ella "el primer congresista negro y mujer". "Me gustaría que dijeran que Shirley Chisholm tenía agallas", dijo. "Así es como querría ser recordada".-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de enero de 2005