Aerolíneas Argentinas comienza a abonar la última cuota de la deuda para salir de la suspensión de pagos

Aerolíneas Argentinas, administrada por el grupo español Marsans, comenzó a pagar ayer la tercera y última cuota convenida con la mayoría de sus acreedores a finales de 2002. Una vez cancelada esta deuda, la antigua línea de bandera argentina saldrá definitivamente de la suspensión de pagos en que se encontraba en 2001.

Para salir de esta situación, en junio de 2001 se convocó un concurso de acreedores, cuando la compañía estaba entonces bajo control de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que se hizo cargo a su vez luego de la fracasada gestión de Iberia, iniciada en 1990. En octubre de 2001, la SEPI transfirió Aerolíneas Argentinas al grupo Marsans-Air Comet por el valor simbólico de un dólar, se hizo cargo de una parte del pasivo y se comprometió a aportar fondos por 750 millones de dólares para reactivar la empresa, prácticamente en quiebra desde 1990, tras los años de administración a cargo de Iberia.

Marsans asumió 615 millones de la deuda, que ascendía a 1.200 millones de dólares, y tenía que conseguir el punto de equilibrio en su primer ejercicio de actividad para lograr beneficios de explotación a partir del segundo año.

En un informe elevado hace dos semanas al Ejecutivo argentino, los sindicatos mayoritarios denunciaron "la salida fraudulenta del concurso de acreedores". Según ellos, Marsans compró créditos de la compañía a tres bancos internacionales y a Repsol con dinero de la SEPI para cancelar pasivos y sanear financieramente a Aerolíneas. Con la compra de esos créditos, Marsans se convirtió a la vez en dueño y principal acreedor de Aerolíneas Argentinas y pudo así aprobar su propia propuesta de salida del concurso. De tal modo obligó al resto de los acreedores a cobrar las deudas en pesos, con una quita del 60% y en un plazo de tres años.

El Estado argentino, socio minoritario, impugnó ante los tribunales los balances financieros y económicos de los años 2002 y 2003 presentados por Marsans y rechazó la gestión del directorio de Aerolíneas Argentinas. El representante del Gobierno argentino en el directorio hizo expresa reserva del derecho de "acusar penalmente por mal desempeño en el cargo a aquellos miembros del directorio que hayan provocado un perjuicio al patrimonio de la empresa". El proyecto de Air Comet, que a través de la sociedad Interinvest controla el 97,9% de Aerolíneas Argentinas, es ahora desprenderse del 45% del capital de la compañía, para permitir el ingreso de "un núcleo estable de accionistas", según explica su presidente, Antonio Mata Ramayo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0027, 27 de diciembre de 2004.

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