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El militar francés que amenazó con volar un polvorín se entrega

El militar que se había pertrechado el viernes por la tarde en un polvorín de minas anticarro en Connantray, al noreste de Francia, y que amenazaba con hacerlo saltar, se entregó ayer por la mañana a la policía.

Los agentes del Grupo de Intervención de la Gendarmería Nacional (GIGN) consiguieron que Régis Le Trohic, un ayudante artificiero de 47 años que reclamaba que no se le obligara a pasar a la reserva por su edad, se rindiera antes de las siete (seis de la mañana en España).

Las autoridades habían llevado hasta Connantray a un hermano y a dos hermanas del militar divorciado, al que se describió como una persona frágil psicológicamente y que considera que su verdadera familia es el Ejército, del que ha formado parte desde 1975.

El Ministerio de Defensa se ha comprometido, en compensación, a revisar su caso. El abogado del militar explicó el gesto de su cliente como una "acumulación de presión". "Sus méritos no han sido reconocidos durante todos estos años", añadió.

Los 400 habitantes de los tres pueblos cercanos que debieron ser evacuados ante el riesgo de una explosión de las decenas de toneladas de explosivos del arsenal de Connatray-Vaurefoy volvieron ayer a sus casas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de diciembre de 2004