El Tribunal Supremo de Ucrania congela los resultados electorales
El presidente polaco y Solana viajan a Kiev en un intento de mediación
El Tribunal Supremo de Ucrania congeló ayer la publicación en la prensa oficial de los resultados electorales de la segunda vuelta de las presidenciales del pasado domingo hasta estudiar las denuncias de fraude. Fue una victoria parcial para el líder opositor, el liberal Víktor Yúshenko, que se ha autoproclamado presidente de Ucrania en desafío a unos resultados oficiales que dan la victoria al candidato oficial, Víktor Yanukóvich. Decenas de miles de personas mantuvieron ayer, por cuarto día consecutivo, una protesta permanente en el centro de Kiev.
La crisis de Ucrania protagonizó la cumbre que celebraron los representantes de la Unión Europea con el presidente de Rusia, Vladímir Putin, prevista con antelación en La Haya. Las dos partes estuvieron de acuerdo en que sólo cabe una solución por la vía legal y constitucional. Más allá de esto, Putin reiteró su felicitación a Yanukóvich por unos "resultados transparentes", mientras el primer ministro holandés, Jan Peter Balkenende, aseguró que "la UE no puede aceptar el resultado" anunciado. El alto representante de Política Exterior de la Unión Europea, Javier Solana, viajará hoy a Kiev.
También el presidente de Polonia, Aleksander Kwasniewski, prometió su mediación y sugirió un plan de tres puntos para salir de esta crisis: investigar las denuncias de fraude y revisar el recuento, compromiso de las dos partes de evitar la violencia, y una mesa redonda de negociación. El ex presidente polaco Lech Walesa estuvo ayer mismo en Kiev para ofrecer su apoyo a una solución pacífica de la crisis y fuentes oficiales informaron en Varsovia de que el presidente viajará hoy mismo a Kiev.
La Comisión Electoral ucrania anunció el miércoles que Yanukóvich era el ganador de las elecciones. Ayer, después de que el opositor Yúshenko interpusiera una demanda por fraude, el Tribunal Supremo del país congeló la publicación de los resultados oficiales y paró de esa manera el reloj de la sucesión.



























































