LA INMIGRACIÓN POR DISTRITOS | Arganzuela

Variedad y precios bajos para hacer la compra

Desde hace tiempo que son habituales en los barrios: los llamados todo a cien se han convertido en un comercio imprescindible para la compra de muchos vecinos, y no es raro que sus dueños sean inmigrantes. Bajo el letrero de Modas Belén se encuentra el bazar de You Jen Ye Chen y de su esposa, Pei Ling (de pronunciación similar a Belén, nombre por el que la conocen todos en España). A sus 36 años, You Jen hace ya más de diez que llegó a España desde su localidad natal de Gin Tian, al sur de China. Tiene la nacionalidad española, y dirige, desde hace cinco años, una de esas tiendas en las que se vende de todo en Arganzuela. Desde el desodorante hasta un cucharón de cocina, pasando por calcetines y zapatos, todo a disposición de los clientes, en un local de 150 metros cuadrados.

Aunque reside en otro distrito, You Jen no dudó un instante cuando vio que alquilaban un local en la plaza de Santa María de la Cabeza. "El sitio es muy bueno y el negocio funciona muy bien", asegura. Para él, la clave de la rentabilidad de su tienda reside en los precios bajos y en la variedad de oferta. Afirma que todo le va mejor desde que quitaron el paso elevado sobre la plaza, "está más bonita".

Padre de dos niños, de 11 y 9 años, "que hablan mejor español que mandarín", You Jen no se considera un esclavo de su negocio. Abre la tienda de 9.30 a 14.00, y de 17.00 a 21.00. "Hay mucha gente que cree que no hacemos más que trabajar, pero yo llevo una vida normal", explica, al tiempo que no cesa de atender a los numerosos clientes que entran y salen. A pesar de la proliferación de negocios similares en la zona, You Jen tiene mucha clientela fija, la inmensa mayoría españoles, que le permite mantener un nivel fijo de ventas. "Agosto es el mes que menos trabajo hay porque no queda nadie en el barrio, y Navidad, en el que más gente viene", añade.

You Jen ha comprado una casa en China, y ha abierto otro negocio de venta de ropa con su esposa en Carabanchel. Quiere seguir como empresario en Madrid hasta que se jubile. "Luego podré vivir allí muy bien con el dinero que ahorre", dice.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 23 de octubre de 2004.

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