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Los críticos del PP amenazan con forzar un congreso para elegir al sucesor de Fraga

Se apoyan en un artículo del reglamento interno que introdujo Cuiña en los noventa

El sector crítico del PP gallego proclamó ayer su propósito de forzar en el futuro la convocatoria de un congreso regional extraordinario cuando toque decidir al sucesor de Manuel Fraga, que cumplirá 82 años el mes próximo, como candidato a la presidencia de la Xunta. Los críticos, que aseguran contar con el respaldo de Fraga, alegan que el PP regional dispone de plena autonomía para designar a su cabeza de lista electoral y se basan en un reglamento interno aprobado en la época en que su más significado dirigente, Xosé Cuiña, ocupaba la secretaría general.

El sector oficial, sin embargo, considera que los estatutos son claros al establecer que se trata de una competencia exclusiva de la dirección nacional.

Tras la apariencia de cohesión, plasmada en la candidatura única que elaboró Fraga con importantes concesiones al sector crítico, el XII congreso regional del PP gallego arrancó ayer con un debate en los pasillos revelador de las fuertes discrepancias latentes en la organización. El fondo de la discusión afecta a un asunto clave, la batalla por la sucesión de Manuel Fraga, que está en el origen de un enfrentamiento que viene de antiguo y que se agudizó en las últimas semanas hasta poner al partido al borde de la ruptura.

Cuiña y sus partidarios, como el presidente del PP de Ourense, José Luis Baltar, están convencidos de que ganarían en una hipotética competencia por la sucesión si se permite a las bases que decidan libremente. Y aseguran que en ningún caso estarían dispuestos a aceptar a un candidato "impuesto desde Madrid". El propio Cuiña lo expresó de forma inequívoca con unas declaraciones en los pasillos del congreso con las que rompía un largo silencio. "Después de Fraga, la democracia", proclamó el antiguo delfín del presidente. Según fuentes del sector crítico, Cuiña ya anunció este verano a Fraga su disposición a optar a sucederle cuando éste decida retirarse.

Plena autonomía

Los críticos aseguran haber recibido garantías del propio Fraga de que, llegado el momento, el PP gallego dispondría de plena autonomía para designar al sucesor. En los días previos al congreso se plantearon la posibilidad de presentar una enmienda para dejar clara la cuestión en el reglamento regional. Finalmente desistieron al entender que ya queda establecido de modo inequívoco en las actuales normas, aprobadas en la época en que el propio Cuiña era el secretario general. En el artículo 20 del reglamento del PP gallego se establece que entre las funciones del congreso regional figura "el elegir y proclamar al candidato a la presidencia de la Xunta".

Pero esta norma, que permanecerá inalterada tras el congreso que clausura hoy Mariano Rajoy, contradice de modo flagrante los estatutos del PP, en los que se otorga al comité electoral nacional la potestad exclusiva de "designar a los candidatos a la presidencia del Gobierno de las comunidades autónomas".

Las distintas interpretaciones sobre la cuestión se pusieron de manifiesto en la jornada de apertura del congreso. Mientras Cuiña y Baltar sostenían que, llegado el momento de sustituir a Fraga, la palabra correspondería a las bases del partido en Galicia, el secretario del PP gallego, Xesús Palmou, en plena sintonía con la dirección nacional, advertía de que los estatutos del partido deben prevalecer siempre sobre el reglamento gallego.

Fuentes de la dirección nacional aseguraron desde Madrid que "se intenta vestir de conflicto jurídico insostenible una reclamación política". Argumentan que los reglamentos regionales del PP sólo pueden "desarrollar pero no contradecir" los estatutos del partido. Y todo lo que vaya en contra de ellos es, "simplemente, inaplicable". Así, la dirección nacional recuerda que hasta ahora los congresos extraordinarios que introdujo Cuiña se han utilizado para "proclamar" al candidato decidido por el Comité Electoral nacional del PP, que ahora preside Javier Arenas. Y eso es lo que puede seguir haciendo. "Pero nada más".

Ese mismo destino tendrá una enmienda aprobada ayer por el congreso popular gallego para rebajar del 20% al 15% el porcentaje de compromisarios que son necesarios como avales para presentar un candidato a presidente regional del partido. Esta enmienda fue presentada por el sector afín a Baltar y aprobada por una mayoría de 31 votos a favor frente a 28 en contra.

Pero no será aplicable, según las mismas fuentes de la dirección nacional. El último congreso del PP elevó de sólo 50 compromisarios al 20% de éstos los avales necesarios para presentar una candidatura. Y esto "no lo puede modificar un reglamento regional".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de octubre de 2004