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Los socialistas afirman que el plan de saneamiento aboca a la Generalitat a la quiebra financiera

Villarreal sostiene que sólo la mitad del déficit se debe a la sanidad pública

Los socialistas valencianos calificaron ayer el plan de saneamiento elaborado por el Consell de "inaceptable" porque se sostiene sobre "un compendio de mentiras y falsedades presupuestarias", dijo el secretario de Economía socialista, Enrique Villarreal. Según el equipo económico del PSPV, la Generalitat sólo se responsabiliza de un tercio del déficit de 2003, no cuenta con escenarios presupuestarios a futuro y eleva la deuda ya existente en 2.446 millones de euros en el horizonte de 2007. Los socialistas subrayaron que el plan aboca a la Generalitat a la quiebra financiera.

El secretario de Economía socialista manifestó sin tapujos que el plan de saneamiento pone de manifiesto el "conjunto de mentiras y falsedades presupuestarias" a las que ha recurrido el PP. Según Villarreal, la Generalitat arrastra un déficit presupuestario entre los años de 2000 a 2003 de 4.329 millones, de acuerdo con los criterios de la Ley de Estabilidad Presupuestaria, si bien ésta es de obligado cumplimiento a partir de 2003. "El origen de esta caótica situación presupuestaria es la política de despilfarro del PP. Más de la mitad del déficit que arrastra la Generalitat no tiene que ver con la sanidad pública y sí con las obras faraónicas y los proyectos emblemáticos del PP valenciano", denunció la portavoz de Economía del Grupo Parlamentario Socialista, Cristina Moreno.

Villarreal insistió en que este plan es "técnica y financieramente inaceptable" porque no cuenta con ningún escenario presupuestario a futuro, las medidas de ahorro propuestas no enjugan ni la mitad del déficit reconocido en 2003 y, además, anuncia que la situación empeorará en el horizonte de 2007, con un déficit adicional al ya existente de más de 2.000 millones de euros. Moreno negó que los números rojos tengan que ver con la sanidad, como insiste el Consell. "Más de la mitad del déficit de 2003 no se explica por la sanidad", apostilló Villarreal.

El secretario de Economía del PSPV exigió al presidente Francisco Camps que asuma su responsabilidad porque "aquí no dimite nadie". Miguel Mazón, miembro del equipo económico, fue un paso más allá: "Si al al interventor general de la Generalitat le quedara un poco de dignidad, debería presentar su dimisión. Como parece que no va a ser así, reclamamos su cese inmediato".

Villarreal planteó a renglón seguido una serie de medidas para atajar la "caótica situación presupuestaria" como es la creación de una comisión en las Cortes que evalúe la situación financiera de la Generalitat y proponga líneas de actuación, entre ellas la revisión del actual modelo de financiación pactado por el ex presidente Eduardo Zaplana, la reducción de altos cargos, la desinversión en empresas no estratégicas y el uso racional del endeudamiento de la Generalitat, que, según el PSPV, debe servir para financiar inversiones y no gasto corriente. (Ver cuadro anexo).

Según Mazón, "con la que está cayendo, es imposible que el Consell no haya hecho ni una sola modificación de crédito en las cuentas de 2004, por lo que en diciembre se espera la gran traca".

Negociación bilateral entre Gobierno y autonomías

El consejero de Economía, Gerardo Camps, trasladó el plan de saneamiento de las cuentas de la Generalitat al vicepresidente segundo y ministro de Economía, Pedro Solbes, el pasado 8 de octubre en cumplimiento de la Ley de Estabilidad Presupuestaria.

La Generalitat se compromete con esta propuesta a reducir el déficit de 971 millones que arroja el ejercicio presupuestario de 2003 en un tercio hasta 2007, si bien para entonces se calcula que esta cifra se habrá incrementado, de acuerdo a las propias previsiones de la Generalitat, en 2.446 millones de euros adicionales. Para cancelar el resto de la deuda, Camps solicita a Solbes más capacidad para intervenir en los impuestos especiales y la que es su principal reivindicación, la actualización del gasto sanitario, ahora desfasado.

El plan debería debatirse inicialmente en el próximo Consejo de Política Fiscal y Financiera, previsto, según el ministerio, para noviembre (la fecha concreta está por determinar). La ley actualmente en vigor sobre estabilidad presupuestaria es rigurosa con los gobiernos que arrastran déficits presupuestarios a la hora de permitirles aumentar su endeudamiento.

Sin embargo, según publicó el pasado 19 de octubre el diario económico Cinco Días, existe en estos momentos en marcha una iniciativa parlamentaria, pactada entre el PSOE, ERC, Coalición Canaria y el Grupo Mixto para flexibilizar la ley de estabilidad presupuestaria. Esta modificación permitiría al Gobierno central y a las autonomías negociar "bilateralmente" los objetivos presupuestarios de cada año, entre ellos el déficit.

Hasta ahora las negociaciones entre el Ejecutivo central y las comunidades autónomas en lo que a cuentas públicas se refiere tienen lugar en el ámbito del Consejo de Política Fiscal y Financiera, que será el que finalmente vote los planes de saneamiento presentado por las comunidades autónomas deficitarias, como es el caso de la Comunidad Valenciana y Cataluña.

Nadie se atrevió ayer a vaticinar cómo pueden afectar estos cambios a la negociación del plan de saneamiento de la Generalitat valenciana. En principio, el plan está previsto que se vote en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de octubre de 2004

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