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Columna
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Tiempo

Al ver líneas concéntricas formando un gran círculo si están de frente, o un óvalo si están sesgadas es fácil pensar en la velocidad, y al pensar en la velocidad se piensa en el tiempo. Si las líneas fuesen la memoria de todo ese tiempo que se ve, aunque lleguen a tener la apariencia de un remolino o un abismo en perspectiva, no podrían serlo porque la memoria es siempre actualidad. Tirarse al abismo del tiempo sólo puede ser una metáfora.

Un artista es capaz de jugar con metáforas encerradas en una realidad y con realidades que forman una metáfora. Y, tal como en las matemáticas, 15 metáforas más ocho realidades forman un conjunto de 23 que es un cuadro.

Hace ya unos años que descubrimos al extraordinario dibujante que hay en Ricardo Cadenas y que expone ahora en La Caja China, y siempre nos sorprende con alguna novedad atractiva, magnética, soñadora o poética. A veces nos encontramos ante un borbotón de emociones oníricas, literarias, líricas o fuertes con los tonos tierra que es un color de la realidad. Como cualquier otro borbotón, es muy rápido, como si al autor le obsesionara el tiempo que necesita para todo lo que tiene que decir, de manera que, más que correr, vuela; sobre vuela el espacio que dejó preparado dejando caer máquinas de fotos, trozos de comics, mapas, relojes, sueños, ironías, Pinocho, una silla, un ojo, retratos, autorretratos; soltando trazos precisos para reunir sus ideas sin enmarañarlas sobre esa nube que ha preparado tupida y, al mismo tiempo, luminosa.

Otra obsesión de Ricardo Cadenas deben ser los homenajes, que aparecen en casi todos sus cuadros, más o menos pequeños y disimulados; aunque algunos se hagan presentes en un solo objeto, como ocurre esta vez con la Nevera de Basquiat, en la que el autor da un frenazo, se extasía y la trata con el amor de un poeta. Son momentos en los que se diría que se olvida de la velocidad y del tiempo; momentos de mirar, pensar y disfrutar sin ninguna prisa y sólo.

Todos estamos inevitablemente metidos en los veloces círculos del tiempo y todos necesitamos salir de vez en cuando a la tranquilidad solitaria. Lo que es muy agradable es que nos lo recuerden con obras de arte.

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