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El PP de Alicante reclama que se expediente a los alcaldes campistas

Los zaplanistas desafían de nuevo al presidente regional del PP

El comité ejecutivo provincial del PP en Alicante, que preside Julio de España, reclamó ayer la apertura de expediente disciplinario contra los alcaldes de Alicante, Torrevieja y Crevillent y el delegado del Consell. En Elche, que lideran el sector campista en la provincia. La dirección provincial del PP considera que las actuaciones de tres de sus principales alcaldes y un destacado miembro del Gobierno valenciano han realizado manifestaciones "contrarias" a los Estatutos del partido e "incumplen" el régimen disciplinario. La decisión, adoptada por mayoría, supone un nuevo desafío a Francisco Camps.

La reunión se preveía corta, pero duró casi dos horas. Con 26 votos a favor, cuatro en contra y una abstención, el comité ejecutivo provincial del PP aprobó anoche un texto de siete puntos en los que sanciona y recrimina las declaraciones y actuaciones de cinco dirigentes de esta partido (tres alcaldes, el delegado del Consell en Elche y un concejal) que criticaron públicamente a la actual dirección provincial y se posicionaron a favor del presidente del Consell, Francisco Camps.

Julio de España, presidente del PP, compareció junto a José Joaquín Ripoll y Miguel Peralta para dar cuenta del comunicado y recordar que la dirección del Partido "no pasa por alto estas graves denuncias y acusaciones", y explicó que será la comité de disciplina interno el que analice el alcance y gravedad de estas declaraciones, y aplique, si considera el caso, algún tipo de sanción o amonestación. La reunión de la dirección provincial fue convocada por Julio de España desoyendo la recomendación de Francisco Camps, que intentaba que no se echase más leña al fuego de la crisis que viven los populares valencianos. El presidente del PP alicantino decidió, sin embargo, convocar la dirección provincial al no sentirse suficientemente respaldado por Camps.

En la nota reiteran que el PP de Alicante "ha funcionado y funciona francamente bien" desde el año 1993, cuando Eduardo Zaplana asumió las riendas, y que las acusaciones de estos altos cargos son "falsas y reiterativas". La dirección del PP en Alicante recuerda que el congreso regional que celebrarán a finales de noviembre es "el momento para que los militantes de forma libre (como siempre) expresen su opinión sobre la futura dirección, a la que siempre ha podido concurrir libremente cualquier militante del partido".

El comunicado considera "ridículo que se planteen argumentos de denuncia por parte de los que han sido dirigentes importantes en los últimos años y saben perfectamente que el funcionamiento ha sido absolutamente ejemplar", y concluye con que "nada hay más importante en este comité que buscar la unidad y la cohesión en el seno del partido, pero precisamente por eso, es indispensable el respeto a los órganos del mismo, a los procedimientos democráticos y el respeto que merecen todas las personas. así como a la labor que han desarrollado desde la dirección provincial".

Entre las ausencias destacó la de los tres alcaldes implicados, Luis Díaz Alperi, Pedro Hernández Mateo y César Augusto Adsencio, que por motivos de agenda excusaron su asistencia. Del denominado sector campista estuvo la nueva consejera de Turismo, Milagrosa Martínez, que transmitió las palabras de Camps de que es necesario recuperar la unidad del partido y tres ediles de adscripción campista.

Al mediodía, el presidente de la Diputación, José Joaquín Ripoll, se entrevisto con su homólogo en Valencia, el zaplanista Fernando Giner, y dejó la puerta abierta para que se geste una lista alternativa en el congreso regional. "Esa posibilidad siempre está ahí. Yo no soy dueño, ni inductor de los 60.000 militantes, cada uno es libre", dijo Ripoll que restó credibilidad a las hipótesis que apuntan a Julio de España como candidato a la dirección regional del PP. Ripoll justificó que la dirección del partido en Alicante se hubiese retrasado una semana porque "es mejor que las cosas no se debatan en caliente, sino tranquilamente e intentando lograr lo que algunos intentaron quebrar en una rueda de prensa", en referencia a la comparecencia de los alcaldes y dirigentes del PP que anunciaron la constitución de un grupo de apoyo a Camps en las comarcas del sur.

Por su lado, el alcalde de Alicante, el popular Luis Díaz Alperi, aseguró ayer contar con el respaldo de sus compañeros de grupo, informa Rebeca Llorente. El primer edil respondió así a los medios informativos después de que durante la sesión plenaria del miércoles los ediles adscritos al sector zaplanista boicotearan uno de los planes previstos por Díaz Alperi. Preguntado a propósito de las las críticas vertidas por algunos de sus ediles durante el pleno, el alcalde respondió: "Mi ciudad y mi partido no se merecen que entre a esas cuestiones". La reacción de los socialistas a lo ocurrido el miércoles en el Ayuntamiento de Alicante no se hizo esperar. El portavoz socialista en el Consistorio, Blas Bernal, exigió al presidente regional del PP, Francisco Camps, que "llame al orden" a los concejales de su partido en esta ciudad, porque, a su entender, su alcalde Díaz Alperi, está "secuestrado" por los propios miembros de su equipo de gobierno. Para Bernal, el salón de plenos fue el escenario de un "espectáculo histórico" que ilustra la "gravedad" de la situación interna del PP alicantino.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de octubre de 2004