Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Rajoy elude mediar en la crisis de Madrid y sólo exige "que se acate el resultado"

El líder del PP reclama que "no se den espectáculos" en el preámbulo de los congresos

Mariano Rajoy, nuevo presidente del PP, eludió ayer expresamente mediar en la crisis abierta en su partido en Madrid entre Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón. El pulso público por la doble candidatura a la presidencia del PP madrileño no se trató en la restringida reunión de maitines, en la que se estrenaba el alcalde Ruiz-Gallardón, ni fue siquiera mencionada en la primera reunión del nuevo Comité Ejecutivo Nacional. Rajoy optó por encuadrar este duelo en una declaración genérica sobre los congresos regionales del PP. Y sólo pidió tres cosas: que si hay dos candidaturas "se acate el resultado" de cada congreso y se respalde sin fisuras al vencedor, y que, hasta entonces, "no se den espectáculos".

Rajoy exteriorizó ayer su forma de ser neutral en el duelo que enfrenta en el PP de Madrid a Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón. Mantuvo, a primera hora de la mañana, la invitación al alcalde de Madrid a las restringidas reuniones de maitines. Gallardón es el único nuevo en esas reuniones pues repiten todos los que solían: Javier Arenas, Jaime Mayor (que ayer no pudo acudir por problemas de agenda), Josep Piqué, Eduardo Zaplana, Pío García-Escudero y Carlos Aragonés. Allí se habló de todo menos de Madrid.

Después dejó que su secretario general, Ángel Acebes, se quedara departiendo con el alcalde sobre la candidatura que encabeza su número dos, Manuel Cobo, para la presidencia del PP de Madrid. Gallardón reclamó este fin de semana que debía ser Rajoy y no Acebes quien se pronunciara sobre este asunto, pues "quien manda" es el presidente del PP.

No fue así. Rajoy convocó acto seguido el primer Comité Ejecutivo Nacional tras el congreso que le eligió a él presidente del PP. Acudieron también Acebes, que presentó un informe sobre los congresos regionales en general, y el alcalde Ruiz-Gallardón, elegido en la lista de 35 vocales propuestos por Rajoy en el reciente congreso del PP.

Cuando el Comité Ejecutivo concluyó, Rajoy convocó a la prensa y destacó, en dos ocasiones y sin que le preguntaran, que en esa reunión "no se habló de ningún congreso en especial y nadie pidió la palabra para hablar de ningún congreso en especial".

Tras el silencio como método, Rajoy enfatizó tres cosas tanto en la reunión del Comité Ejecutivo como después en rueda de prensa. La primera es que no le "preocupa" que haya más de una candidatura. La presentación de más de una lista "no afecta para nada al liderazgo", replicó a una pregunta sobre el impacto de la crisis en su recién estrenada presidencia del PP. "Que haya más de una persona que quiera ser candidato a presidir una estructura territorial del partido no es algo que tenga que ser necesariamente negativo", mantuvo, y puso el siguiente ejemplo: "El actual presidente del Gobierno fue elegido en un congreso en el que se presentaron cuatro candidatos y él ganó por 11 votos. Por tanto, no es ésa mi preocupación".

La segunda cosa que reclamó es que "en los momentos previos al congreso las cosas se hagan razonablemente, con sentido común, y que no se den espectáculos poco edificantes". Eso significa que nadie "diga ni haga cosas de las que pueda arrepentirse cuando pase muy poco tiempo". No puso ejemplos de qué "cosas" pueden llevar al arrepentimiento, pero sí hizo "una apelación a la finura, a la generosidad, a que se eviten espectáculos, a la unidad del partido y a la defensa de los intereses generales del partido".

Pero la tercera y "más importante" cuestión cuando haya candidaturas múltiples en los congresos regionales, según les dijo Rajoy a los suyos, es que tras la votación todos respalden al vencedor. "Lo más importante de esos congresos es lo que pase después, que se acate el resultado y que todo el mundo mire hacia adelante, y el partido pueda desarrollar su trabajo en defensa de su programa, de los intereses generales y del partido".

Le preguntaron si había hablado con los contendientes. Respondió: "No, no he hablado". Le pidieron opinión sobre las declaraciones del fin de semana de unos y de otros. Replicó que quienes tienen que explicarlas son "quienes manifestaron su disposición a presentar candidaturas". Le recordaron las declaraciones del sábado de Acebes, cuando criticó los "personalismos" y dijo que "no saldrían gratis". Zanjó con una declaración de "apoyo del presidente nacional del partido a su secretario general", es decir, de él mismo hacia Acebes.

Hubo más preguntas sobre la crisis. Rajoy las evitó todas con una reiterada respuesta: "Sobre ese asunto ya he dicho todo lo que tenía que decir". Es decir, hay libertad para presentar candidaturas, él prefiere que no haya descalificaciones en el proceso electoral y que gane el que tenga los votos de los militantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de octubre de 2004