Condenado a 6 años de cárcel por intentar matar a su ex compañera

El acusado apuñaló a la mujer en el abdomen ante varios testigos

Teodoro F. P., de 57 años de edad, ha sido condenado por la Audiencia Provincial de Madrid a seis años de prisión por haber intentado matar a su ex compañera sentimental, Marcela M. J., un mes después de que ésta diera por finalizada la relación. Asimismo, el tribunal acuerda en su fallo la prohibición de que el acusado se acerque a la víctima a una distancia inferior a 500 metros y de que se comunique con ella por cualquier vía durante un tiempo de cinco años. Del mismo modo, el procesado deberá indemnizar a su ex novia con 6.000 euros por "lesiones, secuelas y daños morales".

Según la sentencia, Teodoro y Marcela mantuvieron una relación sentimental hasta agosto de 2003 y regentaban conjuntamente un bar en Arganda del Rey. Un mes después de que se produjera la ruptura de la pareja, y tras distintos episodios de amenazas, el imputado intentó acabar con la vida de la que había sido su compañera. Así, el 8 de octubre, hacia las 18.30, se presentó en el bar que había atendido con su ex pareja y entró en el establecimiento, ocultando entre sus ropas un cuchillo de grandes dimensiones (34 centímetros de hoja) que tiempo atrás había conseguido sustraer de la cocina del local.

Al ver el arma, Marcela llamó inmediatamente al 112. Sin embargo, el hombre se dirigió rápidamente hacia ella y, al tiempo que le decía: "Muy bien, ya no te reirás más de mí", comenzó a apuñalarle en el abdomen "con ánimo de causarle la muerte".

La mujer trató de huir, pero Teodoro empezó a perseguirla por todo el bar con la intención de seguir acuchillándola. Gracias a la intervención de un cliente que en esos momentos estaba en el local y de una empleada del mismo establecimiento, el acusado no logró su propósito.

No obstante, en el forcejeo que estas dos personas mantuvieron con el encausado la trabajadora resultó herida. Según manifestó al tribunal, desde que se formalizó la ruptura sentimental, la víctima había observado una "extraña conducta" en su pareja, y además había recibido varias llamadas intimidatorias.

Del mismo modo, indicó que el acusado la había estado vigilando y que en una ocasión había manifestado a algunas personas de su entorno su intención de matar "a esa hija de puta". En una de las ocasiones en las que Teodoro siguió a Marcela le mostró, de forma intimidatoria, el cuchillo con el que después la agredió. Durante el juicio, el procesado reconoció los hechos que se le imputaban. Por ello, el tribunal, vista la conformidad del reo con la pena solicitada por el fiscal, también admitió la petición del Ministerio Público.

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