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Almunia supera sin problemas el examen en el Parlamento Europeo

El comisario europeo de Economía comparece durante tres horas

El comisario europeo de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, superó sin problemas el examen al que fue sometido ayer por el Parlamento como miembro designado por el próximo presidente del Ejecutivo europeo, José Manuel Durão Barroso, para formar parte de la Comisión que iniciará su mandato el 1 de noviembre. El examen, una comparecencia de tres horas en la Comisión de Asuntos Económicos de la Eurocámara, se convirtió en una interminable retahíla de preguntas sobre la reforma del Pacto de Estabilidad que ha propuesto el comisario español.

Almunia (Bilbao, 1948), ex ministro y ex secretario general del PSOE, se convertirá el mes que viene en el único comisario español, porque el vigente Tratado de Niza estipuló que sólo hubiera uno por país a partir de la próxima legislatura. Hoy, Loyola de Palacio ocupa la segunda cartera adjudicada a España hace cinco años, la vicepresidencia de Energía y Transportes, un cargo que dejará dentro de tres semanas. El comisario español es, de otro lado, el único del equipo actual que ha sido designado por Barroso para seguir al frente de la misma cartera.

La sesión parlamentaria de ayer la abrió el propio Almunia con una breve exposición en la que destacó que "el principal reto de la UE es la falta de crecimiento y de puestos de trabajo". Abordó después la reforma del Pacto, que está en el limbo desde que los principales incumplidores, Francia y Alemania, se negaron a aplicárselo en noviembre del año pasado.

Pérdida de eficacia

Para Almunia, ha habido "tensiones acumuladas" al aplicar el Pacto que han provocado su pérdida de "eficacia y credibilidad". Él propone, dijo, una aplicación "más racional", de forma que se tengan en cuenta las circunstancias por las que atraviesa cada país. "No me propongo intervenir en base exclusiva a sanciones y amenazas", señaló.

Luego pidió más rigor y fiabilidad a los países para evitar espectáculos como el ofrecido por Grecia, cuyo Gobierno acaba de reconocer que ocultó, al menos desde 2000, que el país incumplía el Pacto. Finalmente, apostó por reexaminar la representación de la zona euro en los organismos internacionales porque "no se corresponde con su peso económico".

Buena parte de las preguntas se centró en el temor de que la propuesta para reformar el Pacto desvirtúe la esencia de ese marco legal necesario para mantener una disciplina presupuestaria en la UE. En ello insistieron, por parte del Partido Popular Europeo (PPE), el alemán Alexander Radwan o los españoles Manuel García Margallo y Cristóbal Montoro. Almunia les intentó tranquilizar al decirles que "las reglas son y serán las mismas para todos", lo cual no quiere decir que "todos sean tratados de igual manera" porque lo racional es tener en cuenta la situación de cada país cuando incumple el Pacto: si tiene la economía estancada o no, si su deuda es muy elevada, si ya ha hecho reformas estructurales...

Antes de superar el examen, el comisario español tuvo que remitir al Parlamento las respuestas a un cuestionario sobre sus ideas en relación con el puesto que ocupa, así como una declaración de intereses. En ésta, recoge que es propietario de tres pisos (Madrid, Almería y Bruselas), que posee diversas acciones por un valor total de 12.380 euros y que participa en una decena de fundaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de octubre de 2004