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Dos obreros mueren asfixiados en una zanja de arena en Santa Olalla del Cala

Dos hombres fallecieron ayer sepultados en una finca de Santa Olalla del Cala (Huelva) cuando trabajaban en la realización de una zanja y se les vino encima un muro que arrastró sobre ellos varias toneladas de arena.

El accidente ocurrió en torno a las 13.15 en la finca denominada El Chaparral, que está ubicada a un kilómetro del pueblo, junto a la carretera que conduce a Sevilla, según informaron fuentes de la Guardia Civil.

Los fallecidos son José Antonio Martínez, de 45 años, y Manuel Alonso, de 43. Tras el rescate de los cadáveres, el forense dictaminó que los operarios murieron por sepultamiento y asfixia.

La búsqueda de los cuerpos entre la arena resultó angustiosa. Todavía a las 18.00 de ayer, los integrantes de los servicios de emergencia sostenían ante los familiares desplazados al lugar que había alguna esperanza de hallar a los hombres. Pero, poco después, fueron recuperados de la zanja los dos cuerpos sin vida de los trabajadores.

El rastreo entre la arena lo realizaron especialistas de los bomberos de las provincias de Huelva y Sevilla, y de la Guardia Civil. Los bomberos se ayudaron con perros adiestrados. También se desplazó al lugar un helicóptero del Servicio de Emergencias Sanitarias.

Los operarios, ambos vecinos de Santa Olalla, eran el encargado de la finca y un albañil que había sido contratado para realizar unos trabajos de movimientos de tierras para la colocación de unas tuberías.

El alcalde de Santa Olalla, el socialista Pedro Cordero, consternado, se limitó a decir: "No me siento con fuerzas para realizar ninguna valoración. Esto es una tragedia. La gente está atónita, rota. Sólo es el momento de dar ánimo a las familias".

Por su parte, fuentes del sindicato UGT informaron a última hora de la tarde de ayer que tienen previsto interponer hoy viernes una denuncia ante la Inspección de Trabajo contra el propietario de la finca El Chaparral, porque no existían las condiciones adecuadas de seguridad para trabajar en una zanja con maquinaria pesada, dada la inestabilidad del terreno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de octubre de 2004