La capital endurecerá los requisitos para abrir empresas 'contaminantes'

La junta de gobierno del Ayuntamiento aprobó ayer remitir a los grupos municipales el proyecto de Ordenanza sobre la Evaluación Ambiental de Actividades, para que la estudien y presenten enmiendas. La nueva normativa endurecerá los controles actuales previos a la instalación o ampliación de empresas que puedan tener un impacto negativo en el entorno. Así, quien pretenda abrir o ampliar tintorerías, talleres de coches, fábricas de productos cárnicos, industrias de envasado o etiquetado de alimentos, fábricas de chapas y tableros, imprentas o laboratorios tendrá que pedir antes a la concejalía de Medio Ambiente un informe favorable.

Esa obligación ya existe en la actualidad, pero los trámites están descentralizados -no hay un único departamento que se ocupe de estudiar el impacto de la instalación- y, sobre todo, el informe se hace "en menor profundidad", según Ángeles Huerta, secretaria técnica de la concejalía. El objetivo, afirma Huerta, es que la intervención del Ayuntamiento se produzca mucho antes, desligada del trámite de la licencia de apertura, y que se endurezcan los controles.

Las sanciones previstas por incumplimiento de la ordenanza oscilan entre los 60.000 euros y los 2,4 millones, similares a las que existen ahora, según Huerta. Sólo el año pasado entró en funcionamiento en Madrid un millar de actividades de este tipo.

El texto aprobado ayer puntualiza que el plazo para la elaboración de ese informe preceptivo por parte de Medio Ambiente será de cuatro meses. Si pasado ese tiempo el Ayuntamiento no se ha pronunciado aún, se entenderá que el informe es negativo.

Club de Campo

La junta de gobierno aprobó también autorizar al Club de Campo a ampliar en un futuro sus instalaciones, sin variar la edificabilidad permitida ni la altura máxima de dos plantas u ocho metros, para adaptarse a sus necesidades como eventual sede olímpica.

El Club de Campo, que ocupa más de 200 hectáreas, figura en la candidatura de Madrid 2012 como sede de la competición de pentatlón moderno, lo que exige disponer de una piscina olímpica cubierta con graderío, un pabellón para esgrima, salas de prensa y nuevos vestuarios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0030, 30 de septiembre de 2004.