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Reportaje:

El gigante autista

DISA se convierte en la cuarta petrolera tras comprar las 310 estaciones de Shell

Distribuidora Industrial Sociedad Anónima (DISA), una pequela petrolera canaria de capital ciento por ciento español, ha sorprendido a los expertos al lograr adquirir las 310 estaciones de servicio que la anglo-holandesa Shell tenía en el territorio nacional, y que eran disputadas por otras compañías de mayor dimensión. A pesar de esta compra, cuya digestion no será fácil, responsables de DISA aseguran que la empresa no abandonará las islas.

El grupo canario cerró 2002 con unos beneficios de 21,16 millones de euros y está vinculado a más de una docena de compañías

El imaginario tradicional de las islas Canarias tiene su propia versión de David contra Goliath, que el grupo folclórico Los Sabandeños inmortalizó en una canción homenaje a la lucha canaria, el deporte actóctono: "El chico ganó / el grande perdió / como ganaron Méndez, Angelito, Palmero y Camurria / frente a rivales de peso mayor". La popular canción, arma arrojadiza de los independentistas isleños de los años setenta frente al poder estatal, encaja perfectamente con una pequeña empresa creada en las Canarias de los años treinta al amparo de una ley que eximía de monopolio a este archipiélago, Ceuta y Melilla. Hace unos días, DISA se hizo con el control de las 310 estaciones de servicio de Shell en toda España, frente a las opciones de compra de gigantes petroleros de Italia, Portugal y la propia España.

"La clave de la operación ha sido la credibilidad, no la dimensión de la empresa", aseguran quienes conocen bien a la compañía, una de cuyas características es mantenerse en silencio, latente, al margen de estrategias de publicidad y comunicación. En los últimos seis años no se le ha detectado ni una sola incidencia judicial. Su perfil es de una compañía "pequeña, pero decidida".

Bufetes especializados

Las fuentes consultadas coinciden al señalar que la compra de todas las estaciones Shell por parte de DISA plasma el sueño de los fundadores de la compañía canaria: "Se ha cumplido la aspiración de ejercer legalmente su actividad en territorio peninsular". Lo cierto es que la operación "se fraguó en bufetes especializados en multinacionales", aseguran algunos miembros de la compañía consultados. "No puedes prescindir de ellos, porque competimos contra los más grandes del sector", añaden.

Distribuidora Industrial Sociedad Anónima (DISA), de capital 100% español, se instaló en las islas en los años treinta frente al monopolio de Campsa. En las islas sólo se encontraba la refinería de Cepsa (en Tenerife) sin red de abastecimiento local de sus productos. DISA extendió por la geografía insular unos rudimentarios surtidores, eléctricos o manuales.

A lo largo de la historia la petrolera canaria ya había dado ejemplos de su dinamismo y amplias miras. Fue la primera compañía en construir plantas de almacenamiento y distribución de combustibles en las siete islas Canarias, cuando el resto de la competencia consideraba no rentable llegar hasta Lanzarote, Fuerteventura, La Palma, La Gomera y El Hierro. Además, fue la primera compañía española en distribuir gas butano en los años sesenta y diversificó su negocio hacia el mercado de las pinturas, jabones, insecticidas agrícolas (del que se benefició la industria de cítricos de Levante) y detergentes, cuyas marcas -como Distergen- gozaron de predicamento popular.

Pocos conocen que las relaciones con Shell no comenzaron con la opción de compra de sus estaciones de servicio en toda España. Entre finales de los años cincuenta y principios de los sesenta, el gigante anglo-holandés y la petrolera canaria crearon Dishell como factoría de recepción y almacenamiento de productos en la isla de La Palma.

Actualmente, DISA, que cerró el ejercicio 2002 con 21.168.755 de euros de beneficios, o algunos de sus consejeros, están vinculados con al menos otras 15 compañías petrolíferas, navieras (como Atlántica Petrogas, de la que posee el 35,06%) inmobiliarias (como Inmuebles Archipiélago, con el 54,29%), agrícolas, turísticas y constructoras (con el 100% de Servicios y Obras del Caribe Inc). Al 5% de CLH, ahora DISA suma otro porcentaje igual procedente de Shell.

Fuerte digestión

"De momento, digerir esto no va a ser tarea fácil", reconocen los miembros consultados, aunque todos insisten en que, pese a la espectacularidad del proceso de compra "aún somos muy humildes y poco importantes, tan sólo los cuartos en el ranking nacional" de petróleos, "aunque mantenemos un alto grado de credibilidad". Éste último factor, aseguran, "ha sido determinante para que nos escucharan y nos dieran preferencia frente a gigantes portugueses, italianos o la misma Cepsa; esto es así", añaden los consultados, "y el resto son elucubraciones".

Ante el crecimiento originado por esta operación, sus responsables advierten que "en absoluto" cambiarán la razón social a otro lugar que no sea Canarias. "No somos más, pero tampoco menos que ninguna otra empresa de la tierra", aseguran.

Para su historia también queda haber sido la única compañía que garantizó el suministro al Ejército en Sidi Ifni hasta el 30 de junio de 1958, cuando terminó la guerra con Marruecos por la ex colonia española.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 26 de septiembre de 2004