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Necrológica:

Edward Larrabee Barnes, arquitecto

Edward Larrabee Barnes, el arquitecto neoyorquino que avaló los ideales de claridad y funcionalidad que aprendió de los maestros modernos y concibió nuevos enfoques para el diseño de casas, campus universitarios, museos, iglesias y rascacielos, falleció el 21 de septiembre en Cupertino, California, a consecuencia de un derrame cerebral. Tenía 89 años y vivía en Cambridge, Massachusetts.

Durante el medio siglo posterior a la Segunda Guerra Mundial, la prodigiosa producción de Barnes incluyó las oficinas de IBM en Manhattan, el Walker Art Center de Minneapolis, el Dallas Museum of Art, el Thurgood Marshall Federal Judiciary Building de Washington, el World Trade Center de IBM en Mount Pleasant, Nueva York, y la Sarah M. Scaife Gallery del Carnegie Institute en Pittsburg.

Sus numerosos proyectos incluyeron trabajos para la State University de Nueva York en Postdam y Purchase, Yale, Colonial Williamsburg y la Universidad Nacional de Singapur. También dejó su impronta en los jardines botánicos de Chicago y Nueva York.

Su escuela Haystack Mountain School of Arts and Crafts en Deer Isle, Maine, construida en 1962, no era un edificio, sino un pueblo de casas de madera unidas por una red de pasarelas del mismo material que conducían a unas espectaculares vistas del océano. Sus formas diagonales supusieron una considerable innovación con respecto a la masificación cúbica predominante en la época. En 1994, el American Institute of Architects premió la influencia del proyecto con su premio "25 años de trabajo" para edificios antiguos y lo calificó de "temprano y profundo ejemplo de la fructífera y liberadora fusión de las tradiciones arquitectónicas vernáculas y la racionalidad y disciplina de la arquitectura moderna".

Como alumno de la Escuela de Diseño para posgraduados de Harvard justo antes de la Segunda Guerra Mundial, Barnes se inspiró en Walter Gropius y Marcel Breuer para concentrarse en una elegante visión moderna, caracterizada por una aversión hacia el ornamento y la supuesta expresión "honesta" de la función. Su lealtad al movimiento demostró ser más fuerte que la de otras figuras modernistas más conocidas, como Philip Johnson, que adoptó un posmodernismo más ecléctico.

El estilo de Barnes era tan sobrio que algunos incluso consideraban que carecía de él. Peter Blake, arquitecto y crítico, prefirió elogiar a Barnes por sortear con éxito los numerosos aspectos a los que se enfrentan los arquitectos de hoy en día, desde gastos a clientes pasando por ubicaciones, zonificación e imagen, detalles endiablados que, como apuntaba Barnes con seriedad, confundirían hasta a Miguel Ángel y a los grandes maestros de la historia.

En la introducción del libro Edward Larrabee Barnes: arquitecto, que editó Barnes en 1994, época en la que se retiró, Blake afirmaba que el arquitecto había sacrificado "un estilo personal" por una "contribución más desinteresada". "Parece haber asimilado con claridad y creatividad lo que pocos lograron comprender: que un edificio diseñado en una democracia participativa debería responder a una amplia gama de factores y, que en su forma final, debería expresar esas condiciones y exigencias, en lugar de convertirse en un homenaje a su arquitecto o a los que pagaron la factura", señaló Blake.

Muchos creían que Barnes se granjeó su reputación como arquitecto de talla mundial con su aclamado Walker Art Center en 1971, que sigue considerándose uno de los entornos más atractivos para el arte moderno en Estados Unidos. Se caracteriza por sus espacios abiertos blanco sobre blanco. Las galerías se alzan en forma de hélice. Milton Kramer escribió en el The New York Times que era "un sitio mucho mejor" para contemplar cuadros que el Guggenheim, de Lloyd Wright's, o la Galería Nacional de Berlín, de Ludwig Mies von der Rohe. Barnes nunca perdió el interés por construir viviendas privadas, incluso cuando estaba saturado de encargos de sus clientes empresariales.

Edward Larrabee Barnes nació en Chicago el 22 de abril de 1915. Empezó estudiando Filología Inglesa en Harvard, se pasó a Historia del Arte y finalmente a Historia de la Arquitectura. Tras su licenciatura, en 1938, dio clases de inglés durante un año en la Academia Milton de Massachusetts, a la que había asistido como alumno. Sus visitas a las casas construidas por Gropius y Breuer en la cercana Lincoln le convencieron para hacerse arquitecto.

Tras licenciarse en Arquitectura en la Escuela de Diseño de Harvard en 1942, sirvió en la Armada. Tras la guerra, trabajó en Los Ángeles para el diseñador industrial Henry Dreyfuss, diseñando prototipos para viviendas producidas en serie. Cuando Washington dejó de financiar aquella iniciativa, Barnes se trasladó a Manhattan y abrió su propio despacho de arquitectos en 1949. Durante los 45 años de existencia de la empresa, trabajaron en ella prácticamente 500 arquitectos, muchos de ellos destacados.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 26 de septiembre de 2004