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El presidente de Alemania cree imposible la igualdad en el país

Una entrevista del presidente federal, Horst Köhler, con el semanario Focus, en la que sostiene la imposibilidad de lograr para todos "idénticas condiciones de vida en Alemania", ha desencadenado una tormenta política con críticas de todos los partidos. En vísperas de las importantes elecciones del próximo domingo para los Parlamentos regionales de Sajonia y Brandeburgo, dos Estados federados del este de Alemania, las declaraciones de Köhler han caído como una bomba. Se ha producido de inmediato una avalancha de réplicas, casi todas críticas, contra el hombre que desde el pasado 1 de julio se encuentra al frente de la máxima magistratura del país.

En política decir lo obvio, que el emperador está desnudo, lleva con frecuencia aparejadas malas consecuencias, sobre todo en vísperas electorales. Eso debe pensar ahora Köhler tras la reacción a sus declaraciones a Focus, aparecidas ayer. Sostiene Köhler: "En esta república hubo y hay por todas partes grandes diferencias en las condiciones de vida. Esto va tanto del norte al sur como del oeste al este. El que quiera allanarlas cementa el Estado de las subvenciones y carga sobre las futuras generaciones una carga de deudas insoportable. Aquí de lo que se trata es de crear para la gente más espacios libres para sus ideas e iniciativas".

En plena discusión sobre la brecha abierta en Alemania entre el este y el oeste, con miles de manifestantes cada lunes en las calles para protestar contra la reforma del seguro de paro, y cuando los sondeos pronostican para el domingo un ascenso de los poscomunistas del Partido del Socialismo Democrático (PDS) y una posible entrada de los ultraderechistas y neonazis en Sajonia y Brandeburgo, las palabras de la máxima autoridad en Alemania han desencadenado el escándalo.

"Desafortunadas"

El Gobierno federal, a través de su portavoz Thomas Steg, no quiso valorar las declaraciones de Köhler, pero advirtió de que equiparar las condiciones de vida se mantiene "como un objetivo político prioritario e irrenunciable". Menos moderados en las críticas al presidente fueron diversos portavoces de los partidos. La primera ministra de Schleswig-Holstein, la socialdemócrata Heide Simonis, calificó de "francamente desafortunadas" las declaraciones de Köhler. Para su correligionario el subjefe del grupo parlamentario del SPD en el Parlamento Federal (Bundestag), Ludwig Stiegler, se trata de un "llamamiento a la resignación" y "hay que contradecir con vehemencia al presidente federal".

El portavoz económico de Los Verdes, Fritz Kuhn, afirma que Köhler, al preconizar la aceptación de las condiciones de vida vigentes, ha prestado sin querer ayuda electoral al PDS. El presidente de los poscomunistas, Lothar Bisky, exige que no se deje abandonados a los alemanes del Este en su difícil situación 15 años después del cambio político.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de septiembre de 2004