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Exteriores pide el uso del euskera, gallego, catalán y valenciano en la UE

Moratinos anuncia que España presentará sugerencias para una reforma legislativa

El Gobierno español anunció ayer formalmente en Bruselas su propósito de presentar una propuesta que reconozca a escala comunitaria la condición de lenguas oficiales que en España tienen el catalán, el valenciano, el gallego y el vascuence. La propuesta presenta la novedad, con respecto a anteriores discusiones, de aludir explícitamente al valenciano, algo que la delegación gubernamental atribuyó a que la Constitución española reconoce la oficialidad de las lenguas que son definidas como tales en los diferentes estatutos de autonomía.

En el Consejo de Asuntos generales celebrado en Bruselas, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, anunció ayer el envío de una carta al presidente de la Comisión al socaire de otra comunicación semejante presentada en julio por el Gobierno irlandés a favor del gaélico, lengua cooficial junto al inglés en toda la isla. En su misiva, Moratinos informa a Romano Prodi "del deseo del Gobierno español de que en el curso de la correspondiente reforma del citado Reglamento

se reconozca el estatuto de lenguas oficiales de la Unión para el catalán, el valenciano, el gallego y el vasco, todas ellas lenguas oficiales en España y ampliamente utilizadas por una parte importante de su población".

El Gobierno español no tiene todavía ultimado ni el contenido ni el alcance de su propuesta, ni tampoco la fecha en que oficializará su petición, por estar pendiente de negociaciones con las comunidades autónomas. Moratinos recordó ayer que el Tratado constitucional aprobado el pasado mes de junio alude, en un anexo, "a la especial atención que se seguirá prestando a la diversidad lingüística en la UE" y que gracias a ello es posible mantener vivo un debate que calificó de "complicadísimo". "No sé si lo conseguiremos", advirtió.

Fuentes de la delegación española anunciaron que ya se ha traducido el tratado constitucional europeo a las cuatro lenguas y que los cuatro textos han sido presentados en el Parlamento Europeo. La adición del valenciano a las tres lenguas vernáculas de las que hasta ahora se había venido hablando en exclusiva fue explicado como una consecuencia lógica de que tal lengua sea reconocida como oficial en el estatuto de la Comunidad Valenciana.

Preguntado sobre la recepción que sus colegas habían dado a su anuncio, Moratinos se limitó a decir que "han tomado nota". Luego reiteró que "es una batalla muy difícil y compleja que el Gobierno asume". Ya el pasado mes de junio, en pleno debate sobre el tratado constitucional, la batalla por las lenguas vernáculas fue vista como "un problema estrictamente español", en palabras de Jacques Chirac, uno de los líderes europeos menos partidarios de su reconocimiento oficial en el ámbito comunitario.

"Un milagro"

El que se consiguiera entonces su referencia en un anexo del tratado fue para Moratinos "un milagro". También dijo entonces el ministro que con ello se había "roto un tabú, que en Europa es lo que más cuesta". Beneficiándose de la ruptura del tabú pretenden ahora avanzar los Gobiernos español e irlandés, que han entablado contactos bilaterales, pero no piensan actuar al unísono en este asunto, según fuentes españolas.

La iniciativa de Moratinos fue muy bien acogida en Cataluña, pero tanto Esquerra Republicana (ERC) como Iniciativa per Catalunya Verds (ICV), socios del PSC en el Gobierno de la Generalitat, protestaron porque se "separe" el catalán y el valenciano. También Convergéncia i Unió se mostró en contra. La portavoz de ERC, Marina Llansana, consideró "absurdo" que "una misma lengua tenga dos reconocimientos oficiales en la UE" y auguró que "en Europa serán más inteligentes que los representantes del Gobierno central, quienes insisten en la fragmentación de la lengua, ignorando los criterios filológicos".

El eurodiputado de ICV Raül Romeva advirtió de que su formación planteará una queja por escrito si no rectifica esta actitud "zaplanista", que a su juicio "desvirtúa la iniciativa". "Piden la oficialidad del valenciano y del catalán como si fueran dos lenguas distintas, cuando no hay ningún tratado filológico que así lo diga", concluyó. El portavoz del PP catalán, Daniel Sirera, afirmó: "Respetamos la mención del valenciano a pesar de creer que es la misma lengua que el catalán".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de septiembre de 2004