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LA POLÍTICA INTERNACIONAL DEL GOBIERNO

Zapatero, Chirac y Schröder acuerdan estrechar su cooperación para impulsar la UE

Los tres líderes harán juntos campaña a favor de la Constitución europea

José Luis Rodríguez Zapatero, Jacques Chirac y Gerhard Schröder instruyeron ayer en Madrid a sus ministros de Exteriores para que cooperen estrechamente en la construcción europea, con una agenda que incluye puntos tan concretos como el ingreso de España en las agrupaciones de combate franco-alemanas o la concesión de la doble nacionalidad a sus ciudadanos respectivos que vivan establemente en uno de los tres países, si no es el suyo. La primera cumbre entre España, Francia y Alemania demostró, según Zapatero, que "la vieja Europa está como nueva".

Los dirigentes europeos coinciden en que el terrorismo es una amenaza general

La ratificación de la Constitución europea será, sin embargo, la primera gran meta común, la más urgente, por la que trabajarán los tres socios. El presidente del Gobierno anunció anoche que había invitado a sus dos huéspedes a participar, "junto a algún otro líder", en un acto público para explicar a los ciudadanos el contenido y el interés práctico de la Carta Magna aprobada por los 25, cuya sanción definitiva en los Estados miembros ofrece más de una duda.

"La única cuestión es si la Constitución representa un progreso para Francia y para Europa. Yo haré todo lo posible para que la campaña no se desvíe de esa cuestión básica hacia fines partidistas", comentó el presidente francés, enfrentado al desafío del ex primer ministro socialista Laurent Fabius, que pide el no debido a que, en su opinión, el texto aprobado no garantiza el futuro de la protección social europea. "La identidad, el privilegio de la Europa social está claramentre recogida en la Constitución", añadió Zapatero, mientras el canciller alemán razonaba que la Carta Magna sienta las bases necesarias para construir un Estado tan social como se quiera.

Empeñados en esta campaña positiva, ninguno de los reunidos quiso especular ante la prensa sobre qué habría que hacer si la Constitución fuera rechazada por más de cinco países o por alguno fundamental, como el Reino Unido o la propia Francia.

En un tono más general, los tres líderes pusieron empeño en inscribir su cumbre de ayer en un esfuerzo común por garantizar la continuidad europea, sin excluir a nadie. "Tienen ante ustedes a tres europeístas, no a los únicos europeístas, pero sí a tres europeístas fervientes", dijo Zapatero. "Hemos expresado una voluntad común de ser elementos fuertes de la construcción europea. No los únicos, naturalmente", confirmó Chirac.

"Rodríguez Zapatero ha demostrado que está dispuesto a jugar un papel en Europa. Sin su Gobierno, no se habría podido aprobar la Constitución", señaló Schröder. El presidente francés añadió que "hay que proceder al refuerzo de lazos que permitan a España volver al corazón de la construcción europea", y Zapatero no olvidó agradecer a sus invitados los esfuerzos que hicieron en pro de "la modernización y la consolidación democrática" de España.

La cumbre tendrá, en cualquier caso, continuidad, quizás con la incorporación de algún otro país, y Schröder se ofreció como anfitrión para antes de que termine el año. Otra fecha adicional podría ser en vísperas del Consejo Europeo de primavera, ya que un compromiso concreto alcanzado ayer es que España, Francia y Alemania presentarán a los 25 un plan de relanzamiento del Proceso de Lisboa.

Schröder no ocultó que sus aspiraciones en ese sentido no se orientan tanto al desarrollo de la sociedad de servicios como al mantenimiento de la industria. "Francia, España y Alemania son países con una estructura industrial desarrollada, y nos interesa, sobre todo, que esa estructura se mantenga en pie". Llamó a aumentar el gasto de I+D, a fin de que sectores como "el automóvil, la química, la aeronáutica, la construcción naval" puedan seguir asentando los puntales de la industria de Europa.

La intensificación de la cooperación policial y judicial, de la coordinación para el control de las fronteras, la interconexión, ya anunciada hace meses, de los respetivos archivos de antecedentes penales y el refuerzo de la cooperación en defensa son los otros puntos de la agenda acordada, en los que se insertan los proyectos ya señalados de facilitar las dobles nacionalidades e integrar a España en el futuro Batallón Franco-Alemán de Combate y en el Batallón Naval Franco-Alemán.

Los tres líderes acordaron también acelerar la nueva tarea de Javier Solana como ministro de Asuntos Exteriores de la UE, dieron a entender que la adhesión de Turquía va para largo y se comprometieron a cooperar en el diálogo euromediterráneo a través de la organización de una segunda Conferencia de Barcelona el año próximo.

Sobre Irak, hablaron. Pero dijeron poco a la prensa. Coincidieron en que el terrorismo es una amenaza general, que no afecta más a los que tienen tropas en la coalición estadounidense. Zapatero insistió en la necesidad de hacer esfuerzos para que "el choque de civilizaciones no se convierta en una profecía que se autocumple". Chirac constató que "la situación en Irak es grave y no mejora". "Hemos abierto una caja de Pandora que no somos capaces de cerrar", añadió, y se negó a dar consejos. "Es claro que ninguno estamos dispuestos a cambiar de posiciones", concluyó, pesimista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de septiembre de 2004