Crónica:Atenas 2004 | PIRAGÜISMO: EL PRIMER ESPAÑOL QUE LOGRA DOS MEDALLAS INDIVIDUALES EN UNOS MISMOS JUEGOS
Crónica
Texto informativo con interpretación

David Cal hace historia

El palista gallego logra plata en C-1 500 y se queda a sólo cuatro décimas de repetir su triunfo en los 1.000 metros

La fiabilidad de David Cal ha sido extrema en Atenas. Al bajarse del podio de la categoría C-1 1.000 metros, con el oro colgado del cuello, el palista gallego pronosticó que al día siguiente iba a por una segunda medalla en la prueba de C-1 500, pero que difícilmente volvería a ser primero. Y así fue. La segunda medalla de David Cal fue de plata, resultado que en cualquier caso le convierte en un deportista español único: su hazaña en canoa individual (C-1) traspasa los límites de su propia especialidad, el piragüismo, y le sitúa en un lugar preponderante porque hasta ahora ningún deportista español se había adjudicado dos medallas, el oro y la plata, los dos metales más nobles, en pruebas individuales en unos mismos Juegos Olímpicos.

"Las condiciones no eran las más favorables para mí, pero me alegro del triunfo de Dittmer"
"Me satisface ser el abanderado español, pero me hubiera gustado estar con todo el equipo"
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Cal, de 21 años, cuadró su gesta prácticamente sin parpadear. Ni siquiera pareció emocionado. "Contento, sí", explicó. "Pero me habría gustado más que la medalla de hoy [por ayer] hubiera sido también de oro como en los 1.000 metros". Ocurrió que en la prueba de C-1 de 500 que ayer disputó en el lago Schinias, Cal no pudo controlar el empuje del alemán Andreas Dittmer en los últimos metros del recorrido. El palista gallego partió esta vez por detrás del ruso Maxim Opalev -que se había reservado sólo para esta prueba y acabó ganando el bronce pese a ser el máximo candidato al título- pero cuando le superó se encontró con la potencia del alemán, que pasó a liderar la carrera hasta el final.

"Yo quería subir más y más, pero iba ya al límite", confesó Cal, que pese a todo sólo cedió por cuatro décimas. "Las condiciones impedían remar muy bien, pero si no podía ganar yo, me alegro de que el campeón haya sido Dittmer. La plata no sabe tan bien como el oro, pero me voy con dos medallas. Y me dicen que es algo muy importante. Para mí lo es, porque he podido confirmar lo que ya apunté en el Mundial 2003 [2º en 1.000 metros y 4º en 500] y en el Europeo de mayo pasado

[2º en 1.000 y 3º en 500]. Estaba en mi mejor momento de forma y lo he demostrado".

Hace unos meses, Cal recibió precisamente una invitación para asistir a una serie de regatas de canoa que se celebran en Alemania, con la participación de los mejores palistas del mundo, pero declinó la propuesta por entender que interfería en su preparación olímpica. Su objetivo era subir dos veces al podio en Atenas.

El viento pegó ayer fuerte por atrás, movió las aguas y perjudicó a los zurdos, como Cal. El español decidió competir con la canoa más elevada -seis centímetros- para evitar que se hundiera excesivamente. "Con Nelo -propietario de la fábrica que le proporciona las canoas- hemos hecho un buen trabajo", insistió. "Convertimos una embarcación que no era buena en la mejor", prosiguió. "Cada vez que probaba una canoa le iba diciendo lo que debía modificar y sus ingenieros lo aplicaban. Hasta que en el noveno prototipo salió esta canoa, que nos llegó hace sólo dos meses". El fabricante de Oporto se llevó ayer la canoa para realizar los moldes y ponerla en el mercado en serie. Hasta ayer, la de Cal era el único prototipo.

Cuando salió del agua, Cal sonreía. Recibió el abrazo de su entrenador, Suso Morlán, que le apartó de los medios de comunicación por unos segundos para darle un mensaje personal que no quiso desvelar. "Todo esto supera mis sueños", señaló Morlán. "Para cualquier entrenador, que su atleta gane una medalla olímpica ya es lo máximo. Con un oro y una plata me voy encantado de la vida".

Después, David acudió al palco para saludar a la Familia Real y al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. La reina Sofía se dirigía hacia el palista gallego y en el momento en que le aplaudía, él pasó a saludar a la esposa del presidente de la Federación Española de Piragüismo. La Reina solventó el protocolo dándole dos besos. "Me sorprendió ver a la Reina tan eufórica", respondió Cal. "No esperaba encontrármelos allí", agregó en referencia a la presencia de Doña Sofía, la infanta Cristina y su esposo, Iñaki Urdangarin.

David Cal será el abanderado español en la ceremonia de clausura de los Juegos que se celebrará hoy. "La elección me satisface, pero por otro lado también me hubiera gustado tener al resto del equipo de piragüismo conmigo y no ha podido ser porque regresan antes a España. El Comité Olímpico no lo ha considerado oportuno, quizá por razones de seguridad". Cal quería que el protagonismo recayera sobre todo el equipo, que ha firmado su mejor actuación olímpica, puesto que en la jornada de ayer se lograron otros dos diplomas: Fran Llera y Damián Vindel fueron sextos, y Beatriz Menchón y Teresa Portela quintas, en la prueba de K-2 500 metros.

Cal, en cualquier caso, decidió posponer cualquier celebración hasta pasado mañana. "Estoy muy cansado", dijo. "Ahora me gustaría descansar, y mañana [hoy] acudiré a la ceremonia final", concluyó, "El lunes ya llegaremos a Galicia para empezar la fiesta". Hio y Cangas de Morrazo le aguardan con los brazos abiertos para felicitarle por un éxito sin precedentes en el deporte español.

David Cal celebra su segunda medalla en Atenas.
David Cal celebra su segunda medalla en Atenas.GARCÍA CORDERO

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