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El presidente Putin vuelve urgentemente a Moscú

El presidente ruso, Vladímir Putin, interrumpió ayer sus vacaciones en el balneario de Sochi y regresó urgentemente a la capital. Poco antes de las seis de la tarde, la caravana presidencial, con escolta reforzada, entraba en el Kremlin. Allí el presidente ruso se reunió con los ministros que participan en la investigación de las tragedias aéreas ocurridas el pasado martes por la noche. Es la primera vez, por lo que recuerdan los especialistas, que la comisión de un accidente aéreo está encabezada por un ministro, concretamente por el titular de Transporte, Ígor Levitin.

El rápido regreso de Putin a Moscú demuestra que ha aprendido la lección de la tragedia del submarino atómico Kursk y que ha comprendido que no puede seguir descansando como si nada sucediera cuando ocurren tragedias nacionales. El 12 de agosto de 2000, cuando el Kursk se hundió en las frías aguas del mar de Barents, Putin continuó sus vacaciones a orillas del mar Negro, lo que provocó durísimas críticas. Aquel accidente se había cobrado la vida de 108 marinos.

Al abrir la reunión con los ministros, el presidente dijo que los había convocado con motivo de las tragedias aéreas, transmitió su pésame a los familiares de las víctimas y firmó un decreto por el que se declaró ayer miércoles día de duelo nacional. Además, ordenó al Gobierno que tome las medidas necesarias para ayudar materialmente a las familias de las personas que perecieron en los dos aviones estrellados.

La pista chechena

Una cumbre informal sobre las relaciones entre Rusia y la Unión Europea entre los líderes alemán, francés y ruso tenía que celebrarse los próximos el lunes y martes en Sochi, aunque de momento no está claro si Putin regresará a orillas del mar Negro o cambiará la cita para Moscú. El canciller alemán, Gerhard Schröder, aseguró ayer en Berlín que la cumbre no se cancelará por los accidentes aéreos y que en ella se tratarán, entre otras cosas, los problemas de la lucha contra el terrorismo.

A pesar de que la versión principal indique que las tragedias se debieron a fallos técnicos, el Gobierno está sumamente preocupado por la posibilidad de atentados terroristas de los separatistas islámicos chechenos, en vísperas de las elecciones presidenciales en Chechenia, el próximo 29 de agosto. Por ello, se ha dado orden de reforzar la seguridad en todos los aeropuertos, así como en las otras infraestructuras importantes para el buen funcionamiento del país.

En Moscú, la policía ha sido puesta en estado de alerta máximo, sobre todo porque la semana próxima se celebrará la tradicional fiesta de la ciudad. La inquietud de las autoridades moscovitas es comprensible, puesto que la capital rusa ya ha sido víctima de una serie de sangrientos atentados terroristas, oficialmente atribuidos a la guerrilla chechena.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de agosto de 2004