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Educación acelera las obras para poder abrir 30 colegios en el inicio del curso

La Comunidad gastará 159 millones de euros en infraestructuras escolares

La cuenta atrás ha comenzado. A partir del próximo 1 de septiembre, las aulas de los más de 2.600 centros educativos de la región se llenarán con más de un millón de estudiantes. "Para garantizar que ningún niño de la región quede sin escolarizar", la Consejería de Educación tendrá antes que acabar las obras de "rehabilitación integral" en más de 19 centros públicos de la capital. Once colegios públicos nuevos también tienen previsto abrir sus puertas. Pero 4.518 estudiantes, desde los tres años, tendrán que ir a aulas prefabricadas "transitorias" en toda la Comunidad.

El 14% de los estudiantes madrileños (144.344) han elegido estudiar en centros privados durante el curso 2004-2005, según la Consejería de Educación. Otro 26% (260.261 alumnos) lo harán en centros concertados. Pero la mayoría seguirá yendo a colegios públicos: 599.452 estudiantes, que representan el 60% del total. Casi todos tienen ya plaza en uno de los 1.509 centros públicos que pondrá a su disposición la Consejería de Educación durante este nuevo curso. Pero la consejería tendrá que darse mucha prisa si quiere llegar a septiembre con toda la demanda de escolarización pública atendida.

Hay colegios, como el Emilia Pardo Bazán, de infantil y primaria, en el barrio de Lavapiés, donde los operarios trabajan a contrarreloj para cumplir con los plazos. "Estamos levantando hasta los suelos", explican. Los padres de los alumnos de este colegio, que acoge a más de un 60% de población inmigrante, confían en que sus hijos podrán acudir al colegio en septiembre, "como nos han prometido". Pero los trabajadores no lo tienen tan claro: " Tal vez lleguemos a septiembre, pero muy justos", afirman.

Las hormigoneras siguen activas en el Emilia Pardo Bazán, montones de arena se acumulan en su puerta, y baldosas de todos los tamaños esperan en el patio a ser colocadas.

159 millones de euros

La Consejería de Educación asegura que inaugurará en la región 11 colegios públicos a lo largo del curso, lo que conlleva una inversión superior a 64 millones de euros. Mientras, siguen las obras en otros 19. Aunque son más si se cuentan aquellas que comenzaron en 2003 y aún no han acabado. Durante 2004, la Comunidad tiene previsto invertir un total de 159 millones de euros en infraestructuras educativas.

Frente al colegio Emilia Pardo Bazán, en la calle del Casino, el vetusto colegio Santa María espera a que llegue junio de 2005 para empezar las obras "de rehabilitación integral" que tanto necesita. El colegio iba a ser demolido hasta que el Ayuntamiento y la Comunidad decidieron, en junio pasado, dar marcha atrás en sus planes. "La demanda de plazas escolares sigue creciendo en la zona", alegan en la Consejería de Educación.

"El centro escolariza alumnos de la zona del Pasillo Verde Ferroviario de Arganzuela, donde no se efectuó reserva de suelo educativo para hacer colegios en los que atender a los alumnos que proceden de los miles de viviendas construidas", explica la consejería. "En el distrito de Arganzuela se han presentado 1.166 solicitudes de plaza para el curso 2004-2005. "Inicialmente" han quedado sin admitir 264 alumnos de educación infantil y otros 89 de primaria.

Muy cerca de la plaza de la Cebada, en el barrio de Latina, los padres del colegio público de educación infantil La Paloma se quejan porque "el campo de fútbol" donde juegan sus hijos "tiene una pendiente de más de 20 grados de inclinación".

Cruzando la calle de Embajadores, y ya metidos en el distrito de Arganzuela, la situación no es más esperanzadora. Plácido, un joven operario dominicano, se empeña por "acabar a tiempo" las obras del colegio público Legado Crespo. "Estaba en tal mal estado", explica, "que nos hemos visto obligados a tirar las paredes, casi todos los tabiques, cambiar ventanas, tirar puertas y sustituir toda la fontanería del edificio", cuenta. Ahora Plácido muestra con orgullo las obras acabadas: los baños, "que estaban fatal", lucen inodoros, suelo y pintura nuevas. El gimnasio, en el sótano del colegio, también está listo, y cuatro ecuatorianos, a ritmo de la salsa que sale de sus transistores, apuran los últimos detalles en la escalera del edificio. Son más de 20 trabajadores, todos extranjeros, los que trabajan en el interior del edificio, en el que han tenido que "cambiar todo menos menos las aulas", dice.

El colegio San Eugenio y San Isidro, en la calle de las Peñuelas, en el distrito de Arganzuela, las obras que empezaron en las Navidades de 2003 tampoco estarán listas para la próxima "Semana Santa", como había previsto la consejería. Este centro "debió haber sido remodelado mucho antes", explican dos trabajadores que cimentan el edificio. "Se ha tenido que profundizar más de 14 metros para asegurar la estabilidad del colegio, que es raro que no se haya caído antes a juzgar por las grietas de los muros", cuentan. La Comunidad invirtió 42 millones de euros para su rehabilitación, en 2003.

Manuel Gómez recuerda aún angustiado cómo su hija de 11 años pasó tres días con un traumatismo craneoencefálico en un hospital. Sucedió en una clase de gimnasia. "La pequeña se agarró a una de esas espalderas de la pared. Estaba tan viejo el colegio que mi niña se cayó ¡y la espaldera y la pared se le cayeron encima". Los hijos de Antonio, de 79 años, también fueron a este colegio "que debe tener más de 100 años, sin exagerar", dice él.

132 escuelas "transitorias"

Atender la avalancha de escolares del próximo curso 2004-2005 acarrea a la Consejería de Educación sus quebraderos de cabeza. Son 29.083 alumnos más en este nuevo año escolar (1.004.057 frente a los 974.974 del pasado curso), pero la Comunidad ha tenido que poner en marcha sus estrategias: unos 4.518 alumnos tendrán que conformarse con ocupar una plaza en las 132 aulas transitorias y "provisionales" que la Consejería pondrá a su disposición, distribuyen por toda la región. Son "sólo el 0,45% de las plazas escolares", recuerda la Consejería, que rechaza el término "barracón" empleado por el portavoz socialista de la Asamblea de Madrid, Rafael Simancas hace dos semanas, tras visitar una de estas instalaciones en el municipio de Fuenlabrada.

Las 132 aulas transitorias" de la consejería son trasladadas junto a otros 28 módulos que sirven de comedor y para otras "múltiples" actividades, allá donde "se necesitan", afirman. "Son medidas que se adoptan para lograr la completa escolariza-ción de los niños madrileños y tienen un carácter absolutamente temporal", afirma la consejería. Además, añade, "reúnen todas las condiciones necesarias para garantizar las necesidades pedagógicas de los alumnos". Ante esta afirmación Simancas no dudó en contestar: "¿Si tan buenas son por qué no se considera a estos barracones aulas permanentes?"

A pesar de que la Consejería reconoce que es en la zona centro de la capital donde mayor es el aumento de demanda de plazas escolares, y que allí las solicitudes de colegios sobrepasan a la oferta educativa, ninguno de los 11 nuevos colegios públicos que se inaugurarán en septiembre serán para la capital. Otros 5 centros públicos abrirán sus puertas el próximo año, -estarán listos para el primer trimestre de 2005-. Sólo uno será para la capital: el que la Comunidad construye en el distrito de Vicálvaro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de agosto de 2004

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