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El dinero que envían los inmigrantes a sus países se multiplicó por seis en tan sólo ocho años

Los extranjeros asentados en la Comunidad Valenciana remitieron 258 millones en 2002

Las remesas de divisas que los inmigrantes instalados legalmente en la Comunidad Valenciana enviaron a sus países de origen ascendieron en 2002 a más de 258,6 millones de euros. La cifra global supone seis veces más de lo enviado por la colonia extranjera en 1994, cuyo censo se duplicó ocho años después. Sólo la población foránea asentada en Alicante acumuló el 46,4% de las remesas remitidas, según datos de la Universidad de Alicante.

No obstante, el dinero real que el conjunto de la población inmigrante derivó a su patria es considerablemente mayor a la estimada a tenor de la formidable bolsa de extranjeros indocumentados que residen en la Comunidad Valenciana y, sobre todo en la provincia de Alicante, una de las más abultadas del Estado Español.

El profesor de la Universidad de Alicante y experto en inmigración, Carlos Gómez Gil, eleva a unos 233.000 los inmigrantes sin papeles asentados en la Comunidad Valenciana. Según estimaciones realizadas en el marco del Seminario Permanente de Inmigración de la Universidad de Alicante, dirigido por el profesor de Sociología Carlos Gómez Gil, las remesas realizadas en 2002 desde territorio valenciano representan el 11,24% de total nacional de las divisas enviadas por extranjeros, que ese mismo año ascendió a 2.300 millones.

En 2002, los más de 106.284 extranjeros instalados legalmente en la Comunidad Valenciana (67.633 comunitarios y 70.788 de fuera de la Unión Europea) enviaron a sus países de origen más de 258,6 millones de euros. Este montante ha sido estimado en base a los movimientos registrados en la Balanza de Pagos de España (documento contable que recoge las transacciones de un país con el resto del mundo) y calculado en función de la población extranjera residente de manera reglada en cada provincia.

El profesor recuerda que a estos envíos habría que sumar los que se realizan por medio de canales extraoficiales, ajenos a las entidades bancarias y empresas especializadas de transferencias de dinero y que, por tanto, son operaciones no registradas. Carlos Gómez Gil explica que el 90% de los inmigrantes envía dinero periódicamente a sus familias. Con estas remesas, según el experto, los extranjeros mantienen a sus familias y pagan parte de las elevadas deudas que muchos de ellos mantienen con las redes encargadas de traerlos hasta España.

La importancia creciente del fenómeno migratorio acarrea que sólo en España haya 51 empresas autorizadas por el Banco de España para la compra y venta de moneda y la gestión de transferencias. Esta firmas, que según cálculos del experto, adquieren mayor importancia en Alicante, que acumula 100 de las 200 oficinas implantadas en la Comunidad Valenciana, y que canalizan el 80% de todas las remesas. El hecho de que Alicante acumule el mayor número de estas oficinas se explica a que sólo desde esta provincia se envió el 46,4% del total de las remesas transferidas en 2002 desde el territorio valenciano. De esta forma, sólo los recursos remitidos desde Alicante se cifró en 120,20 millones de euros.

Gómez Gil explica este fenómeno en las peculiares características de los extranjeros instalados en la Comunidad Valenciana que, fundamentalmente, son inmigrantes económicos es decir que vienen, según el profesor, con el objetivo de buscar nuevas oportunidades de empleo y para escapar de las condiciones de pobreza de sus países. "La importancia de estos flujos financieros es trascendental para sus países", recalca el sociólogo.

Éste es el caso de países como Ecuador y Colombia. Son precisamente las colonias de estos países las que más han crecido en los últimos años en Alicante, esencialmente el colectivo de extranjeros indocumentados.

De esta forma, la relevancia económica y financiera de estos flujos económicos está convirtiendo a los inmigrantes en "apetecibles" clientes para entidades bancarias españolas que hasta hace poco carecían de servicios específicos para ellos. No obstante, esta situación ha cambiado y ya la práctica totalidad de los bancos y de las cajas de ahorro han puesto en marcha servicios financieros dirigidos especialmente para este colectivo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de agosto de 2004