EL 10º CONGRESO DEL PSOE DE ANDALUCÍA

Felipe González afirma que el unilateralismo de Bush ha fracasado en la invasión de Irak

El ex presidente asegura que los bombardeos sólo sirven de abono al radicalismo islamista

El unilateralismo en política internacional, cuyo ejemplo más cercano fue la invasión de Irak al margen de la ONU, ha fracasado. Hay que buscar una vía alternativa al poder hegemónico de EE UU para dar paso a un diálogo entre organizaciones internacionales como la Unión Europea. En el foro sobre el nuevo orden internacional celebrado en el congreso del PSOE en Granada, el ex presidente del Gobierno Felipe González apostó por la vía del "multilateralismo regional abierto" frente a la ley del más fuerte que, según dijo, sólo abona la afloración de radicalismos y fomenta el terrorismo internacional.

El ex presidente expuso su visión de la situación internacional junto al politólogo Sami Naïr y el catedrático de Derecho Internacional Juan Antonio Carrillo Salcedo. González defendió la tesis de que la globalización, en principio una "buena noticia", ha trascendido el terreno económico para expandirse hasta el campo de la inseguridad. Esa inseguridad, que se manifiesta en el terrorismo internacional, tiene su origen en la desesperanza que viven, por ejemplo, los habitantes de los territorios palestinos, que no tienen nada que perder.

El ex presidente considera que la amenaza del terrorismo es real, pero aseguró que no se evita con decisiones unilaterales ni "bombardeos". Esas conductas, según dijo, sólo avivan el radicalismo islámico, un fenómeno todavía reducido en las sociedades musulmanas. Ese tipo de decisiones fracasan además en sus objetivos tal y como demuestra la historia. "Desde la segunda guerra mundial, ninguna invasión ha tenido éxito", recordó González, que puso como ejemplo la espantada francesa y estadounidense de Vietnam y la derrota soviética en Afganistán.

Para González, el unilateralismo no cabe en un mundo fuertemente interdependiente, en el que las visiones opuestas de la situación internacional no se pueden erradicar. "La televisión Al-Yasira es un ente mucho menos importante que la CNN, pero ha adquirido muchísima importancia al ofrecer un discurso alternativo al oficial", dijo.

González opinó sobre los trabajos de la comisión parlamentaria de los atentados del 11 marzo. Para el viejo líder socialista, la comisión sólo discute banalidades. "Dejémonos de todo esto para buscar los fallos que realmente se cometieron y evitar en la medida de lo posible que esto se vuelva a repetir", propuso González, que terminó su alocución con un alegato: "Los que creen que explicar la violencia terrorista es justificarla están renunciando a solucionar el problema. Esos son los que la combaten arrasando ciudades enteras", concluyó.

Sami Naïr dibujó un panorama internacional dominado por "un imperio económico" no visible y autónomo del poder político. Esta situación provoca, según el politólogo, la crisis de los Estados y la consiguiente impotencia de la comunidad internacional para resolver conflictos como el de Oriente Medio, germen de todo tipo de violencia.

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El tema de debate por la tarde fue la Europa de los veinticinco. Al encuentro no acudió como estaba previsto el secretario general de UGT, Cándido Méndez, pero sí el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, y el catedrático de Derecho Internacional y experto en derecho comunitario Diego Liñán. Ambos ponentes discutieron con los delegados sobre los retos que plantea la ampliación de la UE después de que en las últimas elecciones la participación media se quedara en el 40%.

Almunia habló de la creciente heterogeneidad de Europa y recordó que los nuevos miembros llegan con necesidades de cohesión superiores a las que tenía España cuando ingresó en la UE. El comisario criticó que algunos de los que aplaudieron la ampliación pretendan ahora reducir sus aportaciones para los países menos desarrollados. Almunia se refirió también al cambio de posición de España en la UE tras la llegada al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. "Durante ocho años hemos tenido un presidente que ponía el pie en el freno, que buscaba el veto antes que el consenso", dijo.

El comisario pidió que el PSOE explique por qué la pertenencia a la UE debe valorarse y propuso como razones el comercio justo, la apuesta por la paz y la búsqueda de unos mínimos sociales y laborales.

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