El congreso de ICV consagra su ingreso en la familia 'verde' europea

Saura pide apoyo para realizar desde el Gobierno los cambios pendientes

La clausura del congreso de Iniciativa per Catalunya Verds (ICV) celebrado durante el fin de semana en el Palacio de Congresos de Barcelona se celebró ayer en un clima de optimismo por el auge electoral del partido, su acceso al Gobierno catalán y su ingreso en la familia verde europea. Los principales partidos ecologistas de Europa transmitieron oficialmente su satisfacción por este ingreso, que la representante de los Verdes de Alemania, Eva Quistorep, definió como "un momento de esperanza" para la izquierda verde.

Arnold Cassola, secretario general de la Federación de Partidos Verdes Europeos, expresó así ante los congresistas la alegría por la consolidación de este espacio político en Cataluña: "Es la tercera vez que vengo a Cataluña en un año y siempre ha sido por un éxito".

Los delegados al congreso aplaudieron entusiasmados las intervenciones de Cassola y Quistorep, y las de Ulrike Lunacek, de Austria; Reza Rezae, de Noruega; Robin Harper, de Escocia; Pierre Lebeyrie, de Francia, e Isabel Lozano, de Andorra. Esta última recordó que en su país la causa ecologista es tan importante como la causa social, porque de sus 90.000 habitantes "soló 15.000 tienen derechos ciudadanos".

En su última intervención en este congreso, el presidente de Iniciativa Verds, Joan Saura, expresó el deseo de que Izquierda Unida (IU) pueda tener "una asamblea feliz" como la que ha tenido Iniciativa. En la jornada del sábado, el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, había expresado ante los congresistas la determinación de llevar también a su organización por los mismos caminos que ha seguido ICV. "Vamos a una asamblea que no será de crisis, sino de superación de la cultura de crisis", dijo, "y que no dejará a nadie por el camino, pero que será irreversible y avanzará por la vía del ecopacifismo".

El coordinador general de Esquerra Unida i Alternativa, (EUiA), Jordi Miralles, que también fue invitado a hablar en la clausura del congreso, deseó "larga vida a la coalición" de su partido con ICV y expresó su voluntad de que, además de concurrir juntos a las elecciones, ambas organizaciones lleven a cabo campañas políticas conjuntas.

En el Gobierno y en la calle

Saura animó a todos los delegados a conseguir que el partido crezca y deje de considerarse una fuerza minoritaria. "Hemos de ser grandes, un partido mayoritario, y podemos serlo", afirmó. Contagiado por el entusiasmo del congreso, Saura proclamó: "Esta organización está cargada de futuro".

Esto es posible, agregó, porque en Cataluña hay centenares de miles de personas interesadas en los planteamientos políticos de Iniciativa Verds. "Más Iniciativa quiere decir más justicia social, más feminismo, más ecologismo y más pacifismo".

El reto al que Saura se propone hacer frente a partir de ahora es que Iniciativa Verds tenga, como dijo, "una pata en el Gobierno y otra en la calle". En la sociedad existen, aseguró, las "energías alternativas" que el Gobierno necesita, porque "por sí solo no podrá producir las grandes transformaciones sociales y ecológicas" pendientes.

Era la primera vez que muchos de los militantes de ICV celebraban un congreso del partido en el Palacio de Congresos de Montjuïc. Pero para otros, sin embargo, este palacio es el escenario en el que se celebró en enero de 1981 el dramático quinto congreso del PSUC, que marcó el principio de la decadencia del partido de los comunistas catalanes del que Iniciativa Verds es la heredera. "A algunos tendrían que darnos un premio por haber vuelto aquí", comentó una veterana militante cuando enfilaba la calle tras la sesión de clausura.Conforme con el objetivo de ampliar la implantación social y territorial del partido, el congreso de Iniciativa per Catalunya Verds (ICV) aprobó una ponencia de organización que, entre otras cosas, prevé realizar un programa de extensión. El objetivo inmediato es presentar el máximo número posible de candidaturas municipales en las numerosas localidades en las que ICV obtiene apoyo electoral a pesar de no tener organización.

Después de que el congreso aprobara con el 90% de los votos a favor la candidatura única presentada para los 250 puestos del consejo nacional del partido, queda ahora pendiente la formación de su comisión permanente, un órgano integrado por unas 40 personas. Será elegida en la primera reunión del consejo nacional, el día 19, a propuesta de Saura. De la comisión permanente emanará a su vez otro organismo, la secretaría política, integrado por unas 15 personas, que será el encargado de aplicar día a día las políticas acordadas. Queda también pendiente la elección de uno o varios vicepresidentes, que debe hacerse a propuesta de Saura.

El congreso adoptó también 22 resoluciones sobre diversos asuntos de actualidad. Entre ellos destaca la decisión de celebrar un referéndum interno para decidir la posición que adoptará ICV ante la Constitución Europea. El congreso no anticipó cuál será la posición del partido cuando deba pronunciarse. También acordó pedir al Gobierno catalán que negocie la paralización de los proyectos constructivos del Cuarto Cinturón, entre Abrera y Terrassa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 11 de julio de 2004.

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