FÓRUM DE BARCELONA | Diálogos y espectáculos

Las ONG piden que se implique a los niños en los procesos de paz

Los niños también son víctimas de los conflictos, pero su voz y sus opiniones no se tienen en cuenta en los procesos de paz. La denuncia la hizo ayer Lenhart Falk, miembro de la ONG Save the Children, en el marco del diálogo Hacia un mundo sin violencia, que hoy termina en el Fórum. Falk señaló la necesidad de implicar a los niños víctimas de un conflicto en los procesos de paz tanto para mejorar su autoestima como para reforzar el mismo proceso.

Se quejó de que, a menudo, los adultos simplemente "sienten pena" de los niños y caen en el error de "estigmatizarlos". Para él, los más pequeños tienen muchos recursos para sobrevivir a los conflictos y también muchas ganas de aportar sus vivencias a la sociedad. "Pero nosotros, los adultos, no les dejamos", añadió. Según Falk, esto se evitaría si las demandas de los niños se incluyeran en los acuerdos de paz.

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Las palabras de Falk se escucharon en la sesión Estrategias para proteger a la infancia de la guerra. Previamente, Rachel Brett, la representante asociada (Derechos Humanos y Refugiados) de Naciones Unidas en Ginebra y experta en reclutamiento de niños soldado, habló de los motivos que llevan a muchos niños y adolescentes de los países pobres a unirse a grupos armados. Dijo que a menudo se piensa que la guerra es el principal motivo, pero señaló que hay otros que también influyen, como la pobreza, la educación, el trabajo y la familia.

Brett explicó que en muchos casos el ejército es la única salida laboral que encuentran muchos niños y que por eso deciden unirse a él. Muchas guerras también originan el cierre de las escuelas y la muerte de miembros de las familias de estos niños, factores que propician el alistamiento. "La falta de educación también reduce sus perspectivas laborales y el ejército puede que sea la única empresa que contrata en ese país a personas sin educación", añadió Brett.

La experta de la ONU cree que la única solución para evitar que cada vez haya más niños soldado (en la última década se han contabilizado hasta 300.000) es abordar por separado cada uno de los factores mencionados. Las soluciones no pueden ser globales y se debe examinar cada caso en particular.

En otra sesión, Paul Ríos, del movimiento social Elkarri, presentó la propuesta de una conferencia de paz en el País Vasco. Explicó que hace tres años ya se organizó una, pero que no hubo resultados porque no se hizo en el momento adecuado. Señaló que la coyuntura actual es mucho más favorable y que, de momento, Elkarri ya ha hecho llegar al Parlamento vasco y al navarro la petición de que se constituya una mesa de diálogo entre todos los partidos políticos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 26 de junio de 2004.

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