Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

600 cristianos mueren en choques con musulmanes en Nigeria

La revuelta pretende vengar la muerte de cientos de islámicos

Unos 600 cristianos han muerto en Kano, la gran ciudad del norte de Nigeria, a manos de jóvenes musulmanes, tras dos días de enfrentamientos, aseguran fuentes cristianas. Otros 30.000 han huido. Cuerpos de hombres, mujeres y niños destrozados a machetazos o quemados podían verse ayer en las calles de Kano, según testigos. La revuelta estalló el pasado martes, tras la manifestación que tuvo lugar en Kano y que reunió a cerca de 10.000 personas en protesta por la muerte hace dos semanas de cientos de musulmanes -según las distintas fuentes las cifras oscilan entre 200 y 600- a manos de las milicias cristianas en Yelwa, en el centro del país.

"Al menos 600 personas han muerto y 12 iglesias han ardido", afirma el reverendo Andrew Ubah, secretario general en Kano de la asociación cristiana de Nigeria. El jefe de la policía del Estado de Kano insiste sin embargo en que son unos 30 cristianos los que han perdido la vida en los enfrentamientos y que otros 40 han resultado heridos. Además, asegura que la situación se ha estabilizado en la zona. "Puedo asegurar que ha vuelto la calma a la ciudad. Nosotros controlamos la situación", indicó el comisario Abdul Ganiyu Dawodu.

Enviados de varios medios han constatado la presencia de decenas de cadáveres en las calles. "Algunos cuerpos están siendo quemados en pozos. Incluso niños pequeños han muerto. Los cuerpos de mujeres embarazadas estaban rajados y quemados", señaló por su parte Mark Amani, líder cristiano del vecino Estado de Kaduna. "Les he visto poner un neumático a un hombre alrededor del cuello y prenderle fuego", relató Barry Owoyemi, un cristiano de 30 años.

La intensidad del conflicto se redujo ayer tras los esfuerzos policiales por mantener a ambas comunidades separadas. No obstante, las tensiones persistían ayer en los alrededores del hospital de Kano y en el acceso a la morgue, al prohibir los médicos la entrada a los familiares de las víctimas. Ayer, el depósito de cadáveres estaba colapsado y al menos cinco cuerpos no tuvieron cabida en el local. "La morgue está llena y hemos tenido que llevarnos los cadáveres a otras partes", declaró ayer un responsable de la Cruz Roja en el país.

En Nigeria, el país más poblado de África, con 130 millones de habitantes, unas 10.000 personas han muerto a causa de la violencia interétnica e interreligiosa, desde la elección presidencial de Olusegun Obasanjo en 1999.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de mayo de 2004