Reportaje:AUTOMOVILISMO | Gran Premio de España de fórmula 1

Alonso se lamenta de sus 'cronos'

El español admite que su mala posición en las parrillas de salida son un lastre para alcanzar el podio

No importa si la carrera se celebra bajo el sol abrasador de una zona de dunas y rocas de un país árabe como Bahrein, en un paseo sobre el puente del río Santerno del casco urbano de Imola o, como ayer en Montmeló, ante un mar de banderas azules agitadas por la más multitudinaria afición que jamás haya apoyado a un español. Fernando Alonso siempre va de atrás adelante. Siempre mejora durante la carrera. Pero siempre se queda con un pequeño sinsabor, entre pregunta y reproche: ¿Qué habría sucedido de haber salido desde una mejor posición en la parrilla? Cinco carreras se han disputado y en las cinco se ha repetido la historia. Partiendo desde la quinta plaza en Australia, llegó el tercero. A renglón seguido, los problemas y los deficientes registros clasificatorios -19º en Malaisia, 17º en Bahrein y en Imola y el discreto octavo lugar con el que empezó en Montmeló- se han combinado luego con actuaciones magistrales.

"La fiabilidad del coche es del 100%. Nos hemos divertido y divertido al público"
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Las sucesivas remontadas le han permitido acabar respectivamente el séptimo, el sexto y, a un paso del podio, el cuarto en los últimos grandes premios. "Me voy un poco pensativo", decía ayer, después de haber descansado una media hora, a pie derecho y rodeado de multitud de cámaras y micrófonos; "me pregunto qué ha faltado para subir al podio. He acabado a muy pocas décimas, como en Imola".

En Alonso, espectaculares gafas de sol con cristales anarajandos y un enorme número 8 junto a la varilla, predominaban las sensaciones positivas pese a no haber podido repetir el segundo puesto de 2003 en el GP de España: "Veníamos como el cuarto mejor equipo y nos vamos como el segundo, por delante de Honda y Williams. Es la quinta carrera y las hemos acabado todas. La fiabilidad del coche es del 100%. Y hemos sumado unos puntos que pueden ser muy importantes para el futuro".

Alonso elogió la salida de su compañero de escudería, el italiano Jarno Trulli, que pasó del tercero al primer puesto y lideró la carrera durante las ocho primeras vueltas. Y también se mostró satisfecho por la suya, que le permitió adelantar a Panis y Barrichello. Pero el asturiano valoró en retrospectiva: "Ayer [refiriéndose a los entrenamientos del sábado] no fuimos tan competitivos como en las tandas largas [las series de vueltas que se hacen en carrera entre salida y repostajes], en las que somos un pelín más constantes".

Explicó que el tráfico con el que tuvo que lidiar durante las primeras vueltas le dificultó su labor de forma extraordinaria, pero desde que efectuó el segundo repostaje todo le fue mucho mejor. "Creo que tengo otra vez la segunda vuelta rápida en carrera. Nos estamos mostrando muy fuertes. Debemos seguir con este ritmo y mejorar un poco en la crono, que es la llave para lograr el podio esta temporada", sentenció. Lamentó que dichos problemas de tráfico le hicieran perder 20 segundos respecto a Trulli. "Después del segundo cambio de neumáticos, todo me ha ido mucho mejor. Me ha cosado 30 vueltas recuperarlos", dijo, "y luego ha sido demasiado tarde". Volvió a quedársele corta a Alonso una carrera en la que aseguró que tanto él como su equipo se lo pasaron en grande: "Nos hemos divertido y hemos divertido al público". Se metió en su caravana y allí, minutos antes de emprender el vuelo de regreso a casa junto a sus padres, José Luis y Ana, puso punto y final a la semana en la que sido más aclamado, preguntado, fotografiado y acosado de sus 22 años.

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Sobre la firma

Robert Álvarez

Licenciado en Periodismo por la Autónoma de Barcelona, se incorporó a EL PAÍS en 1988. Anteriormente trabajó en La Hoja del Lunes, El Noticiero Universal y el diari Avui.

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