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Dos mujeres hallan parte del cadáver de un ucranio decapitado en un contenedor de Alcalá

Al cuerpo, que estaba en una bolsa de deportes, le faltaba el tronco y un trozo de las piernas

Dos mujeres se llevaron ayer un susto de infarto al encontrar el cadáver decapitado de un inmigrante ucranio de unos 40 años dentro de un contenedor de basuras en Alcalá de Henares. El cuerpo estaba dentro de una bolsa de deportes de color gris de unos 80 centímetros de longitud. Cuando la abrieron para comprobar su contenido, hallaron una cabeza de un hombre parcialmente calvo y con el pelo rubio. Carecía de cicatrices o signos externos que permitieran su identificación. Los investigadores creen que la víctima llevaba muerta unas 48 horas.

El macabro hallazgo se produjo sobre las 12.15, cuando las mujeres, de unos 25 años, comenzaron a mirar dentro de un contenedor verde (para basura orgánica) frente al número 10 de la calle de Alfonso de Zamora, junto a la de Marqués de Morante, en Alcalá de Henares. Una de las mujeres, que iba provista de un hierro para remover los desperdicios, se percató de la existencia de una bolsa de deportes gris de grandes dimensiones. Como pesaba mucho, intentó abrirla dentro del contenedor. Y lo consiguió. Entonces, descubrió una cabeza de un hombre de tez blanca, con las mejillas sonrojadas y parcialmente calvo, según señalaron los testigos.

Las mujeres comenzaron a proferir gritos, lo que asustó a las personas que se encontraban en esta tranquila zona de la localidad complutense. Ambas entraron a la carrera en un bar cercano y pidieron que llamaran a la policía de inmediato. "Estaban muy nerviosas y apuradas. No paraban de decir que ellas no habían hecho nada. Una de ellas decía, incluso, que había dejado sus huellas en la bolsa y que lo mismo le pasaba algo", explicó Florencio García Vázquez, un vecino del número 10 de la calle de Alfonso de Zamora.

Tres residentes se acercaron a comprobar lo que había en el interior. Y, efectivamente, se trataba de un hombre de unos 40 años, al que sólo se le veía la cabeza. Ésta se encontraba dentro de una bolsa de basura negra de tamaño industrial. "Cuando he abierto la bolsa de deportes, me ha parecido que llevaba poco tiempo muerto. No olía a putrefacción y se le veían muy bien las venas. Tenía la cara sonrojada y casi hasta buen aspecto", añadió Arturo Martín Villar, un vecino que es pintor de profesión.

Los vecinos avisaron de inmediato a la comisaría de Alcalá de Henares. Al lugar acudieron varios coches patrulla. Uno de los agentes se metió dentro del contenedor y abrió la bolsa para comprobar su contenido una vez más. El policía salió diciendo que era verdad y sufriendo arcadas.

Cinturón y jersey

Según señaló un portavoz de la Jefatura Superior de Policía, en el interior de la bolsa fueron hallados la cabeza, los brazos y parte de las dos piernas. Faltaban el tronco y los pies, que ayer aún no habían sido encontrados. "El policía también nos ha dicho que dentro de la bolsa había un cinturón y un jersey", añadió otra testigo, Antonia Nieto Guerra.

La policía acordonó toda la zona hasta la llegada del juez de guardia y agentes de la Policía Científica y del Grupo X de Homicidios, que se han hecho cargo de las investigaciones.

Por orden del juez, el contenedor verde que contenía los restos humanos y el amarillo que estaba al lado (destinado a envases) fueron trasladados al Cementerio Jardín de Alcalá. Allí fueron analizados al detalle por la Policía Científica. El forense practicará la autopsia a los restos en las próximas horas. La policía también tomó las huellas de las mujeres que hallaron la bolsa. Ambas se pudieron marchar tranquilamente, pendientes de ir a declarar ante los investigadores.

Los vecinos de la calle de Alfonso de Zamora señalaron que esta zona, formada por edificios de seis alturas y casas bajas construidas hace 49 años, es especialmente tranquila. "Nadie ha visto nada extraño ni a ningún coche del que se bajara alguien y tirara la bolsa", añadió. Los vecinos comenzaron a especular sobre la hora en que fue arrojado el cadáver. Todos coincidieron en que debió de ser después de la medianoche, que es cuando es recogida la basura. Algunos señalaron que ellos tiraron alguna bolsa sobre las once de la mañana y no vieron la bolsa deportiva.

La policía cree que el ucranio llevaba 48 horas muerto. Fue identificado gracias a las huellas dactilares y a que tenía antecedentes policiales, por lo que estaba fichado. Su identidad no fue facilitada. Esta muerte eleva a 21 los homicidios registrados en la región en lo que va de año. Abril, pese a que aún no ha terminado, se ha convertido en el mes más sangriento con ocho víctimas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de abril de 2004