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La ONU abrirá un observatorio sobre seguridad en Barcelona

El centro de investigación empezará a funcionar después del Fòrum

La ONU ha escogido Barcelona para ubicar un observatorio sobre seguridad, convivencia y diversidad cultural. El centro, que iniciará su andadura cuando finalice el Fòrum, quiere ser un espacio de referencia sobre dos de los aspectos más relevantes de este siglo XXI: los movimientos migratorios y la seguridad mundial. El subsecretario general de la ONU, Marcel A. Boisard, vis itó ayer la ciudad para rubricar esta decisión.

Boisard se reunió ayer con la consejera de Interior, Montserrat Tura, y una de las artífíces de esta iniciativa, según confesó el propio subsecretario. El futuro espacio se ubicará en un principio en las instalaciones de este departamento, situado en la Vía Laietana. Con esta decisión, la ONU aplica una de las nuevas estrategias políticas derivadas de la globalización: una mayor cooperación con los gobiernos locales. Uno de los elementos más importantes de este nuevo siglo son los flujos migratorios y la percepción de falta de seguridad.

En este marco, el observatorio que se pondrá en marcha en Barcelona tendrá como objetivo estudiar y cuestionar los vínculos entre seguridad, diversidad cultural y pluralismo. Así, el centro será, a juicio de Boisard, un "observatorio de buenas prácticas en la aceptación del pluralismo cultural" y "también se encargará de identificar malas prácticas y mostrar cómo no hay que actuar" a administraciones y gobiernos internacionales.

Boisard, que además es delegado del Comité Internacional de la Cruz Roja en Países Árabes, especificó que una de las medidas que quiere potenciar la ONU es la gestión de la convivencia y el conocimiento mutuo. Estos dos aspectos han sido determinantes para elegir Barcelona como sede del centro, "por su tradición de ciudad de paso, de transmisión y simbiosis de culturas".

La consejera Tura, por su parte, afirmó que son necesarias iniciativas como las del observatorio de la ONU para difundir que "la cohesión social es la garantía para la seguridad, y si esta cohesión se rompe, lo que nos queda es una sensación de inseguridad". En opinión de Tura, otro aspecto determinante que hay que abordar es la pobreza extrema, ya que si ésta persiste en tantos puntos del planeta "tampoco habrá sensación de seguridad y tranquilidad". La consejera insistió en que "los movimientos migratorios y la interculturalidad no son hechos transitorios", sino que forman parte del nuevo escenario mundial, y como tales deben abordarse desde las administraciones.

El centro que se abrirá en Barcelona forma parte de la red de centros de formación para la cooperación descentralizada (CIFAL), incluidos en el Instituto de las Naciones Unidas para la Formación Profesional e Investigaciones (UNITAR).

El centro barcelonés organizará seminarios y debates a escala local e internacional, desarrollará programas de formación de carácter estable, impulsará convenios con las universidades y la Escuela de Policía de Cataluña y organizará exposiciones y acciones culturales, entre otras actividades.

Barcelona será el último de los 10 centros que la UNITAR ha decidido abrir en una primera etapa de expansión, que están situados en Zamudio (País Vasco), Curitiba (Brasil), Durban (Suráfrica), Kuala Lumpur (Malasia), Lyón (Francia), Uagadugu (Burkina Faso), Divonne-les-Bains (Francia), Nueva York (Estados Unidos) y Ginebra (Suiza).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de abril de 2004