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Condenado a cinco años de prisión por amenazar a un edil del PP

Ocho años de cárcel para un proetarra que quemó un autobús

Jon Crespo Ortega, de 26 años, ha sido condenado a cinco años de prisión por delito de amenazas terroristas, por haber enviado el 17 de marzo de 2000 una carta amenazadora contra Ricardo Gutiérrez Solana, concejal del PP en Galdakao (Vizcaya) que fue distribuida entre todos los vecinos del edificio de su domicilio. Xabier Arrilucea y Andoni Beroiz han sido absueltos al no haberse probado su participación.

Como consecuencia de esta acción, el edil popular perdió su puesto de trabajo en Bilbao, se vio obligado a cambiar de domicilio y trasladó su residencia a otra comunidad autónoma.

La sentencia obliga al condenado a indemnizar con 30.000 euros a Gutiérrez Solana como resarcimiento de los daños "que le fueron irrogados al verse conminado, mediante el sentimiento de temor cierto que las amenazas le produjeron, a cambiar de lugar de trabajo y residencia".

Los hechos probados de la sentencia destacan que Crespo "venía participando desde el año 1996, con ánimo de subvertir el orden constitucional, en diversas acciones de la denominada kale borroka, procurando, mediante actos violentos, la desestabilización social e institucional del País Vasco".

En ese contexto y siendo público y notorio que uno de los objetivos prioritarios de ETA era atentar contra la vida e integridad física y patrimonio de los concejales del PP, Crespo, junto con otros individuos no identificados, decidió amedrantar a Gutiérrez Solana.

Para ello confeccionó una "carta panfleto", escrita en euskera, en la que acusaba al concejal de ser responsable de que a Euskal Herria le fuera negada la palabra, de la dispersión de los presos de ETA, de las "torturas que padece nuestro pueblo, de la imposición armada a la que estamos sometidos" y de otros hechos más como la muerte de un joven en accidente de tráfico cuando había ido a visitar a un preso de ETA.

Añadía la carta distribuida entre los vecinos de la casa en la que vivía el concejal, que éste -al que calificaba de "engendro de Franco"- estaba condenado a ser expulsado del País Vasco e invitaba al vecindario a contribuir a su expulsión.

La misiva finalizaba señalando que los vecinos eran "agentes externos al conflicto de Euskal Herria" y no deberían sufrir daño alguno, pero añadía: "Aunque claro, Gutiérrez Solana era objetivo directo de nuestras acciones". Concluía con "Jo Ta Ke" (Dale duro).

Crespo admitió su participación en la elaboración de la carta, ante la policía y ante el juez, señalando que la carta la hicieron en un ordenador que tenía Herri Batasuna en una lonja.

Identificado por el ADN

Por otro lado, Orkatz Gallastegi, de 21 años, fue condenado ayer a ocho años de prisión por su participación en la quema de un autobús de la empresa Eusko Tren y una marquesina, el 3 de noviembre de 2001, en Berango (Vizcaya). Gallastegi fue identificado por el ADN que quedó en la capucha utilizada para camuflarse en la acción.

La condena es por daños terroristas y coacciones y Gallastegi deberá indemnizar a Eusko Tren con 168.129 euros, el precio del autobús, y a la Diputación de Vizcaya con otros 8.393 por la marquesina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de abril de 2004