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LA OFENSIVA TERRORISTA

El PP secunda una nueva marcha de 1.500 personas contra el terrorismo en Leganés

Entre 1.000 y 1.500 personas, según fuentes de la Policía Municipal, asistieron ayer a la manifestación convocada por la Asociación de Vecinos del barrio de Leganés Norte contra el terrorismo. Fue un acto muy diferente del que congregó en esta misma ciudad a 25.000 personas el pasado lunes: marcha en silencio, recorrido en exclusiva por el barrio afectado de 12.000 habitantes, pocas pancartas y ningún grito. Otra diferencia fue que los únicos representantes políticos que asistieron pertenecían al Partido Popular.

Guadalupe Bragado, portavoz del PP en el Ayuntamiento de Leganés, restó importancia a la comparación entre las dos manifestaciones: "No cuenta el número de personas que hemos asistido sino la lección de civismo de los vecinos". El portavoz de los populares en la Asamblea de Madrid, Antonio Beteta, que asistió rodeado de un gran número de concejales de su partido en las ciudades del sur de Madrid, también aludió indirectamente a la manifestación del lunes cuando calificó al acto de ayer como "una repulsa de la ciudadanía frente al terrorismo, de lo más alejada de cualquier partidismo".

Antes del comienzo de la manifestación se vivieron escenas de tensión entre algunos asistentes y una señora que llevaba una pegatina con un No a la guerra en la chaqueta: "Los que están aquí son los de derechas, pero he querido venir a decir no al terrorismo y para que vuelvan las tropas de Irak". A María José, de 47 años, le comenzaron a increpar aludiendo a la "manipulación" de los medios de comunicación y hasta a los fondos reservados de Felipe González.

Eli, una vecina de 30 años que no fue a la manifestación del lunes, "porque ésa era por otra cosa", aseguró estar allí "sólo contra el terrorismo. Una manifestación así debe ser en silencio". Durante el recorrido por las calles del barrio, que duró media hora, unas niñas, con dos manifestaciones seguidas de experiencia, decían "que viva la paz, que no haya guerras".

Hacia el final de la marcha, frente al edificio siniestrado, donde las excavadoras continuaban el desescombro, Alberto, uno de los vecinos del bloque que perdió su casa el sábado, colocó un ramo de flores brindándolo "a la persona que ha dado su vida por nosotros y a sus compañeros heridos". Otro vecino, Honorio, pidió en un comunicado que las administraciones hagan un mayor esfuerzo de coordinación respecto a las ayudas que vamos a recibir".

Después de esa petición y tras unos minutos de silencio, rotos por el ruido de un helicóptero de la policía, la manifestación se dispersó. Alberto, Honorio, y los otros vecinos de la calle de Carmen Martín Gaite de Leganés que se quedaron sin casa se fueron llorando mientras miraban los destrozos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de abril de 2004