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FERIAS

Cebit 2004 exhibe aparatos más sencillos y fiables, accesibles por redes fijas o móviles

Pantallas planas y teléfonos móviles, estrellas de la feria - Redes sin hilos, baratas y para todo - La mejora técnica suple la falta de novedades radicales - Ambiente optimista, aunque caen las visitas respecto al año 2003

El acceso a información multimedia desde cualquier lugar y aparato y de una manera simple y transparente para el consumidor ha dejado de ser una visión del sector de las tecnologías de la información. Es una realidad palpable, como se pudo comprobar en la feria Cebit 2004, que ayer cerró sus puertas en el inmenso recinto de la ciudad alemana de Hannover.

Este año la feria se ha caracterizado por una ingente dosis de realismo, en vez de la tradicional presentación de productos espectaculares aunque de dudosa eficacia. Los fabricantes de ordenadores, redes y programas han copiado la tradicional fiabilidad de los productos de electrónica de consumo, mientras que estos últimos han imitado el frenético ritmo innovador de los primeros. El resultado es que ya se puede hablar con propiedad de la tan cacareada convergencia de productos multimedia.

Convivencia total

En Cebit se ha visto que ninguna tecnología de acceso a la información totalmente digital predominará sobre la otra, sino que todas coexistirán y deberán competir las unas con las otras.

Las comunicaciones sin hilos no serán desplazadas por las móviles multimedia ni al revés, como tampoco el acceso a la banda ancha con redes fijas será menos utilizado. Todas las redes convergerán en una única, con el común denominador del protocolo IP de Internet.

Con los dispositivos de acceso ocurrirá lo mismo. El ordenador de sobremesa y el portátil continuarán como hasta ahora, con escasas variaciones al menos este año, aunque más potentes, mejor equipados, más económicos y simples. Claramente, el teléfono móvil amplía sus funciones en detrimento del ordenador de bolsillo, que servirá para usos especializados, principalmente como reproductor de música y almacén de información.

El predominio del televisor plano y del entretenimiento digital en los hogares ha quedado claro en esta edición de Cebit. Lo que falta por decidir es si la información vendrá del ordenador, de la red o del propio televisor. Intel apuesta claramente por que el núcleo sea el ordenador mientras que Sony se decanta por el televisor. Existen múltiples propuestas sin que ninguna sea totalmente convincente para el futuro inmediato.

Tampoco ha quedado claro que la masiva incorporación de cámaras en los teléfonos móviles vaya a eclipsar a las cámaras digitales, porque ambos productos tienen sus ventajas y sus inconvenientes.

En este sector coexistirán ambos aparatos y será el consumidor final, en función de sus intereses y poder de compra, el que tendrá que decidir entre una oferta cada vez más amplia, versátil y satisfactoria.

Cada persona tendrá el aparato que más se adapte a su actividad, y cada aparato tendrá su pequeño nicho de mercado.

El mejor funcionamiento previsto de redes y aparatos se debe, en gran parte, a la cooperación más estrecha de los fabricantes de hardware con los de software y servicios, que están logrando que todo se entienda entre sí y la experiencia para el usuario sea más gratificante y no deba ser un experto. Deberá, no obstante, tener muy claras sus necesidades para acertar en la compra, porque la versatilidad tiene sus inconvenientes en precio, tamaño y autonomía.

Después de dos largos años de pronunciada crisis, renace el optimismo en la industria de tecnologías de la información y comunicaciones, a tenor de las declaraciones y del ambiente reinante en la gigantesca feria alemana de Cebit.

Esta edición se ha saldado con bastantes menos visitantes y la ausencia de destacados expositores, pero ha habido contactos de mayor nivel y con perspectivas de que fructifiquen en los próximos meses, según el sentir unánime de muchos expositores, en el que destacaron más que nunca la presencia de los países asiáticos, Taiwán, Japón y Corea del Sur, especialmente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de marzo de 2004