Rañé cierra el 'grifo' de las subvenciones para crear empleo

Los centros colaboradores del SCC recibían 10 millones anuales

El consejero de Trabajo e Industria, Josep Maria Rañé, ha decidido suprimir el Servicio Catalán de Colocación (SCC), creado por el Gobierno de CiU en 1995, que repartía cerca de 10 millones de euros al año en subvenciones a centros colaboradores. El 7% de estos centros consumían el 62% de los recursos financiados con cargo al presupuesto. "Además de caro, el SCC era ineficiente", argumenta Rañé.

El Departamento de Trabajo e Industria clausurará el próximo mes de abril el SCC debido a su "ineficiencia a la hora de controlar cuánta gente ha podido acceder a un puesto de trabajo por esta vía y, sobre todo, al descontrol observado en el reparto de subvenciones a los centros acreditados para realizar una intermediación entre las empresas con puestos por cubrir y los trabajadores que buscan empleo", dijo ayer Rañé.

El SCC fue creado para cruzar, a través de un centro informático, las ofertas y las demandas de trabajo, pero en la práctica ha resultado un rotundo fracaso. Primero porque de los dos millones de contratos laborales que se hacen cada año en Cataluña, este sistema apenas ha recogido el 15%, pero sobre todo porque los centros colaboradores, que introducen en el sistema los datos de los trabajadores en paro que buscan empleo, no se han preocupado popr conocer los resultados. La Generalitat "desconoce a estas alturas si alguna de las miles de operaciones cruzadas entre oferta y demanda de empelo ha servido para colocar a alguien", dice Rañé.

En total, en Cataluña existen 1.825 centros colaboradores del SCC, de los cuales sólo unos 1.000 son operativos. Estos centros colaboradores facturaron al Departamento de Trabajo el pasado año 9,18 millones de euros, de los que 2,6 millones se destinaron a la entrada de currículos de trabajadores que buscaban empleo; 481.440 euros, a la modificación de los currículos; 3,08 millones, a la entrada de ofertas de trabajo que realizan las empresas, y 3, 29 millones, a llamadas de teléfono para conocer la disponibilidad de los parados a acudir a una entrevista de trabajo.

La concentración y el reparto del pastel en pocas manos han sido la tónica general del SCC. En 2002, el total de las subvenciones ascendió a 11 millones. El Departamento de Trabajo desveló que cinco centros, que están vinculados a un mismo grupo familiar, recibieron por su intermediación 1,47 millones de euros.

El Gobierno subvenciona a los centros con 21,04 euros por cada currículo de trabajadores en paro, 2,4 euros por modificaciones del currículo, 18,03 euros por la entrada de ofertas y 2,4 euros por la comprobación de la disponibilidad.

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El SCC dejará de existir porque "no garantiza los derechos de los parados y es un sistema caro e ineficaz", según afirmó ayer Rañé.

Tras suspender el SCC, la Generalitat trasladará la responsabilidad al Servicio de Empleo de Cataluña (SOC), el organismo público que reúne los servicios del Inem traspasados. A partir del último día de abril, las personas que se queden en paro deberán acudir a las Oficinas de Trabajo de la Generalitat (OTG) para inscribirse y recibir los servicios de formación, orientación e intermediación. No obstante, existe un programa informático con el que los contratos se realizan directamente, sin necesidad de acudir a las oficinas.

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