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COLUMNA

Aviso

Mi amigo el optimista opina que los progresistas de este país le arrancarán al PP la mayoría absoluta. Dice que hasta los más refractarios reaccionarán ante los desatinos verbales de la derecha en campaña. Mi amiga la pesimista -con la cual mi amigo está feliz y lógicamente casado- no sólo no apoya su argumentación, sino que esgrime dos hipótesis que no son contemporáneas, sino sucesivas, y por ello estremecedoras en el tiempo.

-El próximo domingo, el PSOE no conseguirá movilizar a los jóvenes predecepcionados ni a los indecisos posaturdidos, ni a los centristas confusos. Recordad que hizo falta un 23-F para que el voto útil se arremolinara en torno al único partido que tenía probabilidades de cambiar las cosas. España no se levantó de izquierdas: se había ido a la cama acojonada. Resumiendo: Rajoy gana por mayoría aplastante y nos tocan otros cuatro años inenarrables, entre otras cosas porque lo fácil para un país que prefiere el déficit cero al agobio moral cero es pasar de un ex inspector de Hacienda a un ex registrador de la propiedad.

-Mujer, eso tiene una parte buena -mi amigo aprovecha la pausa-. Y es que como el Gobierno resultante se sentirá muy crecido y hará muchas cosas malas, mostrando aún más si cabe su verdadero rostro, en el 2008, por fin, la gente comprenderá que hay que quitarle el poder.

-Cosas malas, ¿cómo qué? -la pesimista afila sus uñas.

-Como guerras, españolitis prepotente, malos servicios públicos, injerencia de la Iglesia en la enseñanza pública, posiblemente incluso desaparición de la enseñanza pública, desprecio hacia la oposición, guerras ilegales, muertes insoportables para cualquier conciencia decente...

-No basta -insiste ella-.

-Bueno, pongamos que se produce una recesión económica mundial, y los españoles no pueden cambiar de coche, ni de teléfono móvil, ni de televisor para ver el fútbol, y que, además, se retira Urdaci, y ¡España! es descalificada en Eurovisión. En ese caso, al menos, ¿no crees que casi todos se apresurarían a votar a la izquierda?

-¡Mira que eres inocente! ¿Quién mejor, entonces, para devolverle al país su Estado del Bienestar Adormecido que el tapado del PP para dentro de cuatro años, don José María Aznar López?

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de marzo de 2004