Reportaje:NATACIÓN | La gran revelación española

La piscina, de un bocado

Eduard Lorente, operado del corazón hace 16 meses, irrumpe de forma fulgurante en la élite de los 50 metros libres con la mejor marca mundial

Tan sencillo como eso: se comió la piscina, los 50 metros de una pared a la otra. De un bocado. Eduard Lorente (Barcelona, 1977), fue una exhalación, rompió todas las premisas y hasta el cronómetro, que detuvo en 22,12 segundos. Su mejor marca era de 22,53 segundos y, para quien no sepa de qué va la cuestión, baste decir que muchos, la mayoría de quienes se pasan el día dale que te pego en el agua, tardan años en rebajar una centésima. Él mismo llevaba nueve años nadando día sí y día también, tratando de mejorar, de explotar. Ya había destacado, fue el primer español que bajó de los 50 segundos en los 100 libres-ayer dejó su récord de España en esta distancia en 49,34 segundos-, y fue olímpico en Sydney, pero no era capaz de cambiar el monótono color gris de la natación española, especialmente de la masculina. Sin embargo, el pasado jueves en Cádiz, en los Campeonatos de España, su carrera dio un vuelco. En las series de la mañana, alucinó a toda la concurrencia, con un registro de 22,25 segundos, tercera mejor marca mundial del año, récord de España, por supuesto, y mínima olímpica. "Mi entrenador me dijo que me centrase en la final de la tarde, que no me relajase, que ya tenía el pasaporte para los Juegos Olímpicos, pero que no podía empañar mi actuación y que, de hecho, era por la tarde cuando se decidía el campeón. No podía permitir que me ganaran", cuenta.

"Con presión es cuando mejor lo hago. Ahora que estoy aquí, no puedo dejar pasar esta ocasión"

Ese entrenador, al que recurrió tras disputar el pasado verano el Mundial de Barcelona, es Joan Fortuny, el sargento de hierro, como algunos nadadores le han bautizado debido a su tremenda disciplina y exigencia. "La verdad, todavía no me explico la marca que hice", confiesa Lorente. El propio nadador catalán, sin apercibirse, desbroza las claves de su éxito a medida que relata su trayectoria durante los últimos meses. "Para nadar en la alta competición empiezo a ser mayor, aunque no pienso ni mucho menos en retirarme y, tal como ha demostrado mi ídolo Popov (plusmarquista mundial de la distancia con 21,64s), se puede competir perfectamente con más de 30 años. Pero he madurado. Ahora soy más estricto. Con el cambio de entrenador he buscado trabajar de una manera más intensa. Para ir a entrenarme con un grupo en el que hay gente que se queja, que se da de baja... Yo de pequeño también era así. Pero ahora me gusta hacer las cosas bien, sin poner excusas, entregándome al máximo". Su decisión fue difícil. Hubo quien le aconsejó que no se pusiera en manos de Fortuny. No sabe entrenar a los velocistas, le decían. "Hablé con él", cuenta. "Me transmitió confianza. Le debo mucho. Me gustaría hacer constar que le dedico esta medalla". Fortuny también hizo especial hincapié en que Lorente mejorase su salida, los 15 primeros metros.

Lorente pertenece al Club Valenciano y se entrena entre cuatro y seis horas cada día a las órdenes de Fortuny en el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat. Él es el único hombre en un grupo en el que están cinco de las mejores nadadoras españolas. El nuevo preparador físico de Lorente, Manolo Montesinos, es otra de las claves que pueden explicar esa manera de volar para recorrer los 50 metros en 22,12 segundos, calificados por el seleccionador español, Carles Subirana, de "marcón digno de una final olímpica". Con un registro semejante, hubiera sido subcampeón mundial en Barcelona y hubiera sido sexto en los Juegos Olímpicos de Sydney hace tres años y medio. "Montesinos cambió mi preparación física. Es muy estricto con las pesas, no me deja pasar ni una. Tal vez eso me ha ayudado. También he trabajado más a fondo la resistencia. Antes me asfixiaba mucho después de los 50 metros". Ese cambio, esa mejora de su resistencia aeróbica, explica también que, después de su brillantísima actuación en la distancia más corta, Lorente volviera a brillar ayer en el hectómetro. Por la mañana, en las series, ya mejoró su récord de España (dejó los 49,97 segundos en 49,50). Por la tarde, en la final, tras volver a escuchar música suave, preferentemente española, de músicos como Alejandro Sanz o Álex Ubago, volvió a superarse y ganó el título. Lo hizo dejando muy atrás al segundo clasificado, el canario Saúl Santana, y marcando un tiempo de mucha calidad, 49,34 segundos que, por supuesto, le da también la marca mínima para alinearse en esta prueba en los próximos Juegos Olímpicos.

Lorente empezó a competir muy tarde. Lo hizo en Sant Boi, la misma población aledaña a Barcelona donde reside y donde nació Pau Gasol, al que admira y elogia y al que conoce por haber coincidido en una entrega de premios a los mejores deportistas de la localidad. Después de haber practicado gimnasia deportiva en el instituto Joan Bardina, donde estudió, y de haber jugado al rugby con la Santboiana, fue captado para la natación cuando tenía 17 años. En 1999 ya ganó el Campeonato de España de los 50 libres. Pesa 78 kilos y mide 1,85 metros y, al margen de la natación, sus estudios son de lo más heterogéneos: cursó primero de electrónica, el año pasado se sacó el carnet de socorrista, acaba de obtener el permiso para conducir camiones y ahora recibe clases de quiromasaje.

La vida deportiva de Lorente corrió el peligro de quedar truncada en octubre de 2002. Poco antes empezó a notar que, a veces, se agotaba en exceso, que no podía seguir el ritmo de los entrenamientos. Fue sometido a diferentes reconocimientos médicos hasta que le detectaron que, en determinadas situaciones de esfuerzo extremo, llegaba hasta las 260 pulsaciones. El diagnóstico: una arritmia. Tuvo que ser operado. El doctor Serra Grima, uno de los más reconocidos especialistas, dirigió la delicada intervención, efectuada a través de la femoral. El peligro era que pudieran reproducirse las células que le provocaban la arritmia. No ha sido el caso. Lo peor ya pasó.

Después de haber demostrado que puede codearse con los mejores del mundo, Lorente sueña: "Al Europeo (del 10 al 16 de mayo en Madrid) iré con la mejor marca del momento. Ya he demostrado otras veces que, cuando hay presión, es cuando mejor lo hago. Ahora que estoy aquí, no puedo dejar pasar esta oportunidad". Tanto en Madrid como en los Juegos Olímpicos de Atenas volverá a coincidir con Popov. "Me encanta su estilo, cómo se acerca a la pileta, cómo nada, su simplicidad a la hora de apretar al máximo".

Resultados de la última jornada de los Campeonatos de España.

200 mariposa. 1. Poliakov, 1m 59,22s. 2. Ulacia, 2m 01,442s. 3. Pau, 2m 01,74s.

100 libres: 1. Lorente 49,24s. (Récord de España. El anterior lo tenía él mismo con 49.97s.). 2. Santana, 50.25s. 3. Del Villar, 51.01s.

50 braza: 1. Aguirrezabalaga 28,78s. 2. Castellanos, 28,89s. 3. Muñoz, 29,13s.

400 libres: 1. Rivero, 3m 53,26s (Récord de España. El anterior lo poseía Hviid con 3m 53,50s.). 2. O. Wildeboer, 3m 53,35s. 3. Rabassa, 3m 55,64s

Categoría femenina.

200 mariposa: 1. Vives, 2m 10,37s. 2. Peláez, 2m 12,35s. 3. García, 2m 13,21s.

100 libres: 1. Rouba, 55,86s. (Récord de España. El anterior lo poseía también Rouba con 56,45s) 2. Palomo, 56,56s. 3. Fuster 57,02s.

50 braza: 1. Díaz, 32,69s (récord de España. El anterior lo poseía ella misma con 32,79s). 2. Herrán, 33,21s. 3. Badillo 33,59s.

400 libres: 1. Villaécija, 4m 11,61s. 2. Caballero, 4m 13,74s. 3. Alonso, 4m 16,94s.

Nadadores que han logrado la mínima para los Juegos Olímpicos. Hombres. 200 espalda (Sánchez y A. Wildeboer), 100 espalda (A. Wildeboer), 50 libres (Lorente y Noriega), 100 libres (Lorente), 200 libres (O. Wildeboer). Mujeres. 50 libres (Palomo), 100 espalda (Zhivanevskaya), 4x200 libres (Rouba, Villaécija, Caballero y Roca) y 200 mariposa (Vives).

Eduard Lorente.
Eduard Lorente.VICENS GIMÉNEZ

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 08 de marzo de 2004.

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