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Una muestra indaga en la memoria cinematográfica en varias instalaciones

La remodelada sala Rekalde de Bilbao se abre a los jóvenes artistas

La sala Rekalde de Bilbao reabrió ayer sus puertas tras las obras de remodelación que han transformado el vestíbulo para convertirlo en un nuevo espacio expositivo de unos 300 metros cuadrados. En esta lugar se mostrarán los trabajos más novedosos, los autores más jóvenes. Inaugura la artista danesa Pia Rönickle. En la propia sala, que no ha sufrido cambios, se presenta la instalación Aprendiendo a mirar, de Jennifer y Kevin McCoy.

Jennifer y Kevin McCoy, éste último presente ayer en Bilbao, han reunido en la sala (Alameda de Rekalde, 30) siete de los trabajos que han realizado en los últimos cuatro años en una única muestra, Aprendiendo a mirar (Learning to Watch). La pieza principal y más reciente es Soft Rains (2003), un título que esta pareja de artistas estadounidenses ha tomado de un relato de ciencia-ficción de Ray Bradbury.

Soft Rains está compuesta por siete escenarios cinematográficos a pequeña escala, iluminados y filmados por minicámaras-robot (57 en total) conectadas a un ordenador que proyecta al tiempo las diferentes escenas sobre una gran pantalla. Cada pequeño escenario se inspira en una película: Goldfinger, de Guy Hamilton; Terciopelo azul, de David Lynch; Una mujer descasada, de Paul Mazursky; Viernes 13, de Sean S. Cunningham; 8 1/2, de Federico Fellini; Imitación a la vida, de Douglas Sirk, y El discreto encanto de la burguesía, de Luis Buñuel. "Son películas que nosotros hemos visto cientos de veces y que pertenecen a nuestra cultura local, lo que tenemos más cercano Jennifer y yo. Lo que queremos decir con la instalación lo hemos dicho en ella. Que cada uno se acerque a nuestro trabajo como desee y disfrute con las piezas. Cualquier explicación que se busque está en las propias obras", indicó Kevin McCoy sobre su trabajo.

La comisaria de la muestra, Cecilia Andersson, incidió en la libertad de la propuesta: "Soft Rains explora la posibilidad de que el visitante aporte su propia historia y la combine dentro de los mini-platós de cine con las imágenes que se proyectan".

De las siete escenas cinematográficas que presenta e interpreta, McCoy reconoció que la que más le gusta es Viernes 13. Sobre su trabajo a dúo con Jennifer señaló: "No existe línea divisoria entre lo que hace ella y lo que proviene de mí, nuestras ideas y tareas se superponen".

Además, se exhiben en Rekalde hasta el próximo 18 de abril otras instalaciones fílmicas de los McCoy, así como una serie de fotografías.

En el nuevo espacio, diseñado por el arquitecto Paul Basáñez y que ha requerido una inversión de 165.000 euros, se ofrecerá desde ahora lo más nuevo y actual del arte contemporáneo. La artista danesa Pia Rönicke muestra, hasta el 28 de marzo, seis películas que se proyectan de forma continua. Las filmaciones integran dibujos collage e imagen digital. A Rönicke le seguirán, desde el 30 de marzo, los últimos trabajos en vídeo de tres artistas: Sally Gutiérrez, Cova Macías e Iratxe Jaio.

La renovación de Rekalde responde, según destacó la directora de la sala, Pilar Mur, al interés por "completar" la oferta del Museo Guggenheim y el Bellas Artes con el arte "más vanguardista".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de marzo de 2004