Los alumnos se movilizan contra la situación de las aulas mientras crece el rechazo a la LOCE

Medio centenar de asociaciones, partidos, claustros y universidades, contra la reforma educativa

Los sindicatos CC OO, STEPV, UGT y CGT prosiguieron ayer en Valencia con la campaña nacional de adhesiones contra la reforma educativa del Gobierno, por considerar que es una ley "sexista" y "segregadora". Un rechazo al que se han sumado ya con su firma medio centenar de asociaciones, partidos, claustros de profesores y universidades valencianas. Mientras, en varias ciudades de Alicante las protestas de los alumnos por el deterioro de los colegios y la falta de institutos continuaron, la víspera de la manifestación convocada para hoy por el Sindicato de Estudiantes.

Varias protestas educativas se sucedieron ayer en Alicante. El claustro de profesores del colegio público Benalúa tildó de "inadmisible" la situación de provisionalidad en la que se encuentra este centro, con barracones desde hace cuatro cursos. Los profesores aseguraron que las aulas prefabricadas se están deteriorando con "grietas, agujeros y partes oxidadas". Los docentes anunciaron que desde el próximo miércoles darán clases al aire libre en el solar cedido para el futuro colegio.

Por otro lado, decenas de personas se sumaron a la concentración que ayer protagonizaron los padres, alumnos y profesores del colegio El Palmeral de Alicante que exigen la ampliación de sus instalaciones. Al mismo tiempo, las madres de los alumnos de la escuela infantil L'Alborada de Elche, dependiente de la Generalitat, se manifestaron ayer ante las puertas del centro para denunciar el retraso de Educación en la sustitución de la cocinera que se encuentra de baja médica desde hace tres días, según informa David Cerdán. Mientras tanto, en Elche los cerca de 900 alumnos del instituto Nit de la Albà continuaron con las movilizaciones para reclamar el final de las obras de su nuevo edificio, que debieron estar acabadas el pasado mes de diciembre.

En Valencia, los cuatro sindicatos de izquierda se adhirieron ayer al Manifesto contra la Ley Orgánica de Calidad Educativa (LOCE) por considerar que se trata de "una ley segregadora que pretende distribuir al alumno en función de su situación económica" . La LOCE "parte de un concepto educativo altamente competitivo orientado al éxito social -entendido éste como rendimiento profesional-, que sólo concede importancia a las enseñanzas memorísticas, y no a una educación integral", puntualizó Carmen Gómez, del Departamento de la Mujer de UGT.

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