OPINIÓN DEL LECTORCartas al director
i

'Tasa cero' a mis derechos

Sant Sadurní d'Anoia (Alt Penedès) - 10 feb 2004 - 23:00 UTC

Incluso la consejera Tura y el director del Servicio Catalán de Tránsito saben que los muertos de la carretera no los causa el que ha comido o cenado con dos copas de vino dentro del límite actual de 0,5 gramos de alcohol, pero a falta de presentar un plan serio y global, lo sencillo es la prohibición general en la que pagan justos por pecadores, y todos tranquilos hasta la próxima estadística.

¿No tenían que bajar los muertos cuando se redujo el límite de velocidad, o cuando se bajó la tasa de alcohol del 0,8 al 0,5? ¿O cuando se prohibió la venta de vino o cava en las gasolineras a partir de las 12 de la noche?

Las vidas que loablemente quiere salvar la consejera pasan por mantener las carreteras con señales legibles y claras, sin rayas desdibujadas y curvas mal peraltadas, con controles rigurosos los fines de semana de noche y con duras sanciones al fitipaldi o al loco que conduzca colocado con pastillas o muy por encima del 0,5 actual.

Aquí, como siempre, más papistas que el papa, nos tocará comer los canelones de Navidad en casa de los padres con agua y nada de probar el turrón con licor. Con la tasa 0, la consejera no salvará la vida del fitipaldi, pero a mí me habrá amargado un poco más la vida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0010, 10 de febrero de 2004.