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El alcalde declara la guerra al exceso de velocidad en la M-30

Radares y controles para frenar las infracciones

El Ayuntamiento de Madrid, gobernado por el PP, ha declarado la guerra a la velocidad en la M-30, una vía por la que circulan cada jornada una media de 270.363 coches. Desde hoy, cuatro radares controlan la rapidez del tráfico, que, según los datos que maneja el concejal de Seguridad, Pedro Calvo Poch, ha aumentado en el último año un 10% con la entrada en funcionamiento de la autovía M-45. Alrededor de la M-30 se instalarán también controles de alcoholemia, de documentación y de transporte de viajeros y mercancías.

Los agentes ensayan con unas pistolas láser que miden la rapidez de los coches

El año pasado hubo 1.635 accidentes y 10 muertos en la carretera de circunvalación

Pedro Calvo puso ayer en marcha una campaña para mejorar la seguridad vial en la M-30, lo que pasa por declarar la guerra a la velocidad. Cualquier coche que sea descubierto circulando a más de 90 kilómetros por hora -30 menos que en autovías y autopistas interurbanas- será multado. Durante el verano se pusieron en marcha, de manera experimental, controles a través de radares fijos en la M-30. Ahora comienzan las sanciones.

Para controlar que esta velocidad máxima no se supera, se instalarán como mínimo cuatro radares -dos fijos, uno móvil y otro fijo que irá variando de ubicación-. En los momentos de máxima intensidad de tráfico -a primera hora de la mañana- la Policía Municipal está en diposición de contar hasta con siete unidades de control. Además, los agentes están experimentando con una especie de pistola de rayos láser que permite medir la velocidad de los vehículos. Esta pistola todavía no está homologada, por lo que los agentes podrán advertir a los conductores de que están incumpliendo la normativa aunque tendrán posibilidad de multarles.

Todos los demás radares que formarán parte de la campaña de control de velocidad en la M-30 tendrán capacidad sancionadora. Los dos radares fijos estarán situados uno en la zona de Marqués de Monistrol y el otro en Puente de Vallecas. El móvil será un vehículo que irá transitando por la M-30 de manera aleatoria. Pero, además, habrá otro fijo que será instalado cada jornada en un punto distinto de los 30,8 kilómetros de esta vía.

Según los datos facilitados por Calvo, el departamento municipal de Gestión de Multas tiene capacidad para gestionar cinco millones de multas este año, aunque negó que sea una previsión exacta de las que se van a poner. "Pero la cifra no es descabellada", admitió el concejal. "El objetivo es reducir el exceso de velocidad que está detrás de gran parte de la siniestralidad en esta autovía, por lo que los radares estáticos estarán en los puntos en los que se detecten mayores excesos de velocidad sobre los 90 kilómetros por hora permitidos".

Calvo explicó que, con esta campaña, se intenta hacer frente al aumento de la siniestralidad causada por la mayor velocidad media fuera de horas punta registrada en esta vía como consecuencia de la disminución del tráfico pesado que se ha trasladado a la M-45. Según los datos del Ayuntamiento de Madrid, el número de heridos en accidentes en el año 2003 subieron un 21% sobre los registrados en 2002, aunque el número de fallecidos se mantuvo estable (10 cada año), mientras que el número global de siniestros se incrementó en un 5,3%, pasando de los 1.609 de 2002 a los 1.635 de 2003.

El concejal cree que el alto grado de siniestralidad de la M-30 obedece tanto a su complicado trazado, con numerosas incorporaciones, como a que normalmente se circula por ella con exceso de velocidad.

La campaña para mejorar la seguridad vial en la M-30 incluye controles preventivos, uno por turno al menos, de alcoholemia y de detección de psicotrópicos. Estos controles se harán en las incorporaciones a la M-30 para evitar la circulación de conductores que superen los índices permitidos de alcohol o que hayan ingerido sustancias que puedan poner en riesgo la seguridad del resto de los usuarios.

En estos controles de alcoholemia y en otros puntos de acceso y salida de la M-30 se realizarán inspecciones de la documentación de conductores y vehículos. Además, se incrementará la vigilancia sobre los transportes de mercancías y viajeros a través de control de los tacómetros, pesajes de báscula, tarjetas de transporte y albaranes.

El edil recordó que la Concejalía de Seguridad, a través de la Unidad de Educación Vial, está impulsando campañas preventivas dirigidas, fundamentalmente, a los escolares y a las personas mayores. Para ello, el Ayuntamiento colabora con centros de discapacitados y con el Instituto del Menor de la Comunidad de Madrid, que demandan la presencia de agentes especializados en la materia.

Durante el pasado año, los monitores de Educación Vial visitaron 505 colegios y un total de 83.150 escolares de primero, segundo y tercero de enseñanza primaria y segundo de secundaria recibieron clases sobre comportamientos seguros en esta materia.

Por el Parque de Educación Vial de la Policía Municipal y por el polideportivo de Aluche (del Instituto Municipal de Deportes) pasaron cerca de 7.500 alumnos de 124 centros escolares, que pusieron en práctica sus conocimientos sobre normas y señales de tráfico.

Los monitores impartieron charlas didácticas a 704 adultos en los centros de tercera edad. Diez instituciones y centros de discapacitados fueron también visitados por los agentes y se prestaron todas las colaboraciones solicitadas por el Instituto del Menor. Además, los agentes atendieron las necesidades formativas en el ámbito vial de 79 jóvenes condenados por delitos contra la seguridad del tráfico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de febrero de 2004