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La huelga deja cinco muertos y 70 heridos en la República Dominicana

El presidente Mejía se presentará a la reelección en mayo

Al menos 5 personas murieron, 70 resultaron heridas y 400 fueron detenidas durante las 48 horas de huelga general contra la política económica del Gobierno de Hipólito Mejía. En realidad se ha tratado de un plebiscito perdido por el presidente y de una amplia protesta por el desplome del poder adquisitivo de los ocho millones de habitantes de la República Dominicana.

La sublevación social y las pugnas en el partido oficial a raíz de que Mejía impusiera su candidatura a un nuevo mandato en las generales del 16 de mayo permiten anticipar un periodo de incertidumbre, precaria seguridad jurídica y retroceso de las inversiones e intercambios comerciales, fundamentalmente con Estados Unidos y España.

Las algaradas y apedreamientos fueron reprimidos por el Ejército y la policía y corrió la sangre en barrios conflictivos. La coordinadora que convocó las protestas, integrada por grupos ajenos a la disciplina de los partidos, calcula que el 97% de la actividad laboral de la República Dominicana quedó paralizada. La huelga fue masiva el miércoles y ayer se observó un ligero repunte en el comercio y el transporte público. Los promotores de la protesta exigen algunos imposibles: aumentos salariales del 100%, anulación de impuestos y medidas contra la escalada alcista de los artículos de primera necesidad y la devaluación del peso.

El oportunismo de una clase política o empresarial con escaso sentido de Estado agravan la crisis, pero las principales responsabilidades recaen sobre las torpezas, tumbos o corrupciones registradas durante la Administración de Mejía que, desde marzo del año 2003, trabaja por la reelección. La Constitución la impedía, pero fue enmendada por la mayoría legislativa del oficial Partido Revolucionario Dominicano, las mañas o los sobornos, según la oposición. Mucho tendrán que cambiar las cosas para que Mejía recupere la popularidad, que cayó hasta el 20%. El aplauso parece imposible con una inflación acumulada cercana al 50% en poco más de un año y unas arcas públicas sin liquidez. No importa: Mejía no ceja. Investido en 2000, será proclamado mañana candidato presidencial del socialdemócrata PRD, a pesar de las resistencias de varios dirigentes de su partido, que anticipan su derrota en mayo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de enero de 2004