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Un histórico del PP desafía a Piqué y avala un motín político en Lleida

Birulés deja vía libre a Sánchez-Camacho en la lista de Barcelona

Al líder del PP catalán, Josep Piqué, le explotó ayer la primera gran crisis interna desde que accedió a la presidencia, en 2002. El histórico dirigente del PP en Lleida, José Ignacio Llorens, diputado en el Congreso desde 1982, le desafió al avalar una reunión de parte del comité electoral que le propuso a él como candidato a las generales, en contra del apadrinado por el ex ministro. La lista de Barcelona tampoco será como deseaba Piqué: Anna Birulés sólo ha aceptado, tras mucha insistencia, cerrar la lista, lo que deja vía libre a Alicia Sánchez-Camacho para que, salvo sorpresas, la encabece.

El de Lleida es un conflicto enquistado para el PP desde hace muchos años, pero ha explotado con estruendo en el momento más delicado: justo antes de iniciar unas decisivas elecciones en las que se juega la mayoría absoluta y no tiene asegurado el diputado por Lleida.

El hombre fuerte de la circunscripción desde 1982, un auténtico peso pesado del PP, echó ayer un pulso a Piqué, muy poco acostumbrado aún a lidiar con los problemas de partido. El equipo del ex ministro quería reemplazar a Llorens en la lista, y los seguidores de éste se amotinaron. La situación es un auténtico galimatías: cinco de los nueve miembros del comité electoral provincial se reunieron ayer y propusieron a Llorens como candidato. La dirección general respondió que la reunión "no tiene validez" y estudia medidas disciplinarias, incluida la suspensión de la militancia.

Piqué quería como candidato al ex diputado autonómico Josep Maria Fabregat, pero ante la inquina que le profesan los seguidores de Llorens quiso repetir el mismo movimiento que jugó con éxito en las pasadas autonómicas: imponer, como supuesta tercera vía, a Jordi Montaña, a pesar de que éste ya fue cabeza de lista al Parlament hace sólo dos meses.

La orden oficial era que el comité electoral provincial se reuniera el sábado para ratificar esta propuesta, pero los fieles al hombre fuerte de la circunscripción lo convocaron ayer y apostaron por Llorens por unanimidad. Según los estatutos, es el comité electoral provincial el que hace la propuesta, y la mayoría de miembros -cinco o seis sobre nueve, según las fuentes- asistieron a la reunión y votaron a Llorens por unanimidad.

El histórico dirigente, en una conversación con este periódico, dijo que estaba "encantado" de aceptar la propuesta del comité, hizo un llamamiento a la "unidad" y pidió a la dirección regional que respete la decisión del comité electoral provincial. El secretario de este organismo, Salvador Puy, recordó que es este organismo -y no Barcelona- el que debe proponer al candidato, y dijo que varios de sus miembros sufrieron "coacciones".

"Imposición"

"No se puede imponer a un candidato contra el territorio", afirmó Puy, quien añadió: "Quizá Piqué desconoce los estatutos porque hace poco que se afilió al partido". Una portavoz de la dirección regional insistió en que la propuesta no tiene validez jurídica y explicó que la formación estudia acciones disciplinarias contra los seguidores de Llorens.

No fue el único varapalo que ayer sufrió Piqué. Anna Birulés, que ya le había expresado varias veces su negativa a encabezar la lista por Barcelona, le volvió a dar calabazas. Fuentes del partido explicaron que el ex ministro se entrevistó ayer con Birulés en un último intento para convencerla, pero lo máximo que logró fue que la ex ministra aceptara cerrar simbólicamente la candidatura. Birulés desea reorientar su carrera profesional hacia el sector privado y no hacia la política.

La inminencia del comité electoral que debe designar al candidato -se reúne mañana- deja a Piqué casi sin más alternativas que la de la portavoz del partido, Alicia Sánchez-Camacho. La ex portavoz parlamentaria Dolors Nadal también rechazó la propuesta y Julia García-Valdecasas se ha autodescartado. La eventual candidatura de Sánchez-Camacho deja en situación difícil a la organización de Barcelona -la candidata es la presidenta de Girona- e incomoda al número dos, Jorge Fernández Díaz, quien prefería ir en la lista detrás de alguien con experiencia de gobierno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de enero de 2004